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Cuando se avería algún electrodoméstico no es difícil plantearse si no sería mejor comprar otro “de verdad” que durase para siempre y no ahorrarse cuatro duros pero antes de dar un paso así hay que evaluar algunos puntos para evitar tomar una decisión equivocada.

¿Su problema es realmente de uso?

Los productos industriales y los domésticos están diseñados y fabricados para usos distintos.

Una freidora doméstica necesita unos minutos para llevar el aceite hasta los ciento sesenta grados y apenas pasará de los ciento ochenta; su máxima capacidad para freir estará en torno al kilo de producto fresco o al medio kilo de congelado y tendrá unos bonitos apliques de plástico alrededor de los interruptores y un delicado sistema de enganche para sostener la rejilla. Esto requiere que se use con tranquilidad, que no se le exijan grandes cargas de trabajo y que se maneje con tanta delicadeza como si la freidora fuera de uno mismo, que es lo habitual.

Cortador de fiambre doméstica

Una freidora industrial pequeña, una portátil equivalente a una doméstica, hace hervir el aceite en menos de un minuto; puede mantener un ritmo de fritura intenso y constante y está hecha completamente de metal, de manera que el trato más rudo sólo consigue restar un poco de brillo pero es difícil que el uso intenso la estropee. El pinche más novato y descuidado de cualquier chiringuito puede trabajar con ella y se mantendrá funcionando mucho tiempo como el primer día.

¿Realmente necesita estar elaborando frituras durante horas a toda prisa o dejar que otro las haga?

¿Está su casa preparada para trabajar a nivel profesional?

No es que tenga que instalar en su casa una de esas inmensas lavadoras de las tintorerías pero, por poner un ejemplo ¿tiene Ud. una instalación eléctrica para soportar un “tirón” de ocho o diezmil watios en una hora? ¿tiene una zona amplia y suficientemente ventilada para usar disolventes industriales?

¿Puede Ud. realmente permitirse comprar maquinaria industrial de calidad?

Una freidora doméstica puede costar entre treinta y cien euros según capacidades y calidad. Entre, por ejemplo en menajeyhosteleria.es y compruebe qué precio tienen los equivalentes industriales de calidad. Los precios se multiplican entre seis y quince veces para productos equivalentes. También es verdad que puede ahorrarse un dinero comprando maquinaria china de orígenes desconocidos y manuales escritos en chino en una octavilla pero eso sólo le llevaría a reproducir el problema del que está intentando huir.

Cortador de fiambre industrial

¿No hay entonces solución?

Si realmente tiene Ud. una familia enorme y le encanta celebrar fiestas de fritanga con amigos y vecinos, tal vez le compense una freidora industrial o si vive cerca de una cantera tal vez una aspiradora industrial le permita mantener su casa y su patio limpio pero en la mayoría de los casos no compensa el desembolso que hay que hacer para comprar electrodomésticos profesionales.

Lo que sí compensa es gastarse un poquito más en los electrodomésticos y buscar el que nos ofrezca más garantías de resistencia, menos piezas de plástico y más metal, robustez y una garantía extendida.