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Esta es una pregunta que muchas veces se hacen padres y madres de niños que quieren que sus hijos participen en algún tipo de competición deportiva pero no encuentran en donde apuntarlos. Y si la montaña no va a Mahoma…

Lo que aquí se va a exponer son unas simples ideas para tener en cuenta antes de meterse en harina para no encontrarse después con sorpresas inesperadas. Básicamente son puntos desde los que empezar a buscar en Internet o a hacer llamadas a Ayuntamientos y federaciones deportivas.

Niños entrenando fútbol

La primera pregunta que hay que hacerse, como siempre es ¿de qué presupuesto dispongo? Como lo normal será pensar que el presupuesto disponible es cero, vamos a centrarnos ahí. Si ya se tiene mucho dinero, lo lógico es ponerlo en manos de profesionales que lleven adelante el proyecto. Esto es para clubes familiares o de amigos y vecinos.

Presupuesto cero

Ya sabemos que por ahora no tenemos presupuesto y por lo tanto sólo podremos participar en competiciones gratuitas organizadas por ayuntamientos y otras instituciones locales (por ejemplo, ésta es la que organiza todos los años el Ayuntamiento de Granada). En ese tipo de competiciones las reglas suelen establecer que haya un mayor de edad que se responsabilice de que todos los niños inscritos son quienes dicen ser y de relacionarse con la concejalía de deportes de turno. Normalmente habrá que hacer un pequeño pago para inscribirse en la competición (entre 10 y 20 euros por deportista) pero si no hay ligas locales, la única opción será inscribirse en una competición federativa, que son bastante más caras porque hay que pagar árbitros y derechos federativos (sean éstos lo que sean).

Una vez que sabemos a qué competición nos queremos apuntar nos daremos cuenta de que es imposible hacerlo sin presupuesto (sí, estábamos equivocados)  así que abriremos una hoja de cálculo e iremos añadiendo los importes por los capítulos que se añaden a continuación.

Infraestructura técnica

Aunque siempre habrá quien diga que los sigue llevando todo en la cabeza o que se apaña con una libreta, la verdad es que llevar un club deportivo hoy día es imposible sin un ordenador. Por un lado, facilita realizar trámites como altas y bajas de jugadores o recibir notificaciones sobre horarios de partido. Por otro lado, nos permite llevar el control de nuestro equipo, emitir recibos, presentar reclamaciones, etc.

Finalmente, el ordenador nos va a ser imprescindible para una labor que, con el tiempo descubriremos que es necesaria para el mantenimiento del club: el marketing. Es mejor dejarse de romanticismos desde el minuto uno y admitir que los patrocinadores son necesarios y para eso, nada mejor que un buen software de email marketing para primero pedir y al final, como siempre, casi mendigar que nos echen una mano con el club.

En cuanto a la forma jurídica, en las competiciones municipales, suele bastar la firma de un responsable y los datos personales de los otros miembros del equipo; luego, si se quiere formar una asociación para darle forma a la institución, mejor. Si queremos participar en una competición federativa nos tendremos que constituir como club; no es difícil. Es un trámite que se lleva a cabo en la propia federación y requiere algunos trámites pero no es un papeleo excesivo.

Campo o pistas

Suele ser el capítulo más caro. A no ser que nuestra urbanización cuente con una pista en condiciones para participar en la competición, tendremos que alquilar una que no esté demasiado lejos. Si ya estamos hablando de un campo de fútbol con césped artificial, el precio se dispara por cada partido (los de césped natural, es mejor ni preguntar por ellos).

Equipaciones

Esto, que hace algunos años era de lo más costoso, se ha vuelto realmente accesible y por quince euros se tienen equipaciones decentes. Después se puede pensar en ir añadiendo otras equipaciones de color alternativo, el chándal, la bolsa de deporte, etc.

Los balones medio en condiciones no son baratos y hay que tener varios de ellos. Tampoco está mal tener presupuestado algún material de entrenamiento (petos, conos, etc) y hasta silbatos, que nadie se acuerda de ellos hasta que se queda ronco gritando a los chavales.

Transporte

Los padres que llevan a sus hijos suelen durar unos cuantos partidos. Al final o hay que compensar a algunos de ellos (la gasolina y unas cervezas ¡sin alcohol! suelen ser suficientes: es más importante el reconocimiento que el gasto) o hay que alquilar una furgoneta para mover al equipo.

Conclusión

Ahora haga cuentas y verá que la idea del club deportivo sólo es asumible si se cuenta con un buen presupuesto y si los padres lo pueden y quieren aportar, estupendo. Si no, habrá que trabajárselo.