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Si estás pensando en mudarte, reformar tu casa o adquirir una nueva vivienda pero no tienes la liquidez económica necesaria para hacerlo, hay un método excelente para solventar tu problema: las casas prefabricadas.

Estas casas son construidas por secciones o módulos en grandes fábricas, tal vez incluso a cientos de kilómetros de su ubicación definitiva, que son trasladadas hasta el lugar elegido para su construcción final, con tan sólo la necesidad de ser ensambladas como bloques de construcción de la famosa marca LEGO.

Construcción de una casa prefabricada de cemento

Estas viviendas se pueden fabricar de distintos materiales, tales como el hormigón, la madera o el metal, según el uso que se le vaya a dar y/o la preferencia y el gusto del cliente. Esta forma de concebir edificios es capaz de reducir costes y disminuir el tiempo de construcción de manera totalmente eficiente y sostenible. También reduce el molesto ruido y suciedad que puede provocar una obra convencional.

Cuando la construcción de una vivienda de forma habitual puede variar entre los doce o veinticuatro meses, este tipo de creación de edificios suele rondar los dos o tres meses. El decremento considerable de tiempo y molestias, tanto para el propietario de la casa prefabricada como para los vecinos de este, es altamente satisfactorio.

Estos inmuebles se pueden destinar tanto para la residencia de personas como para el almacenaje, entre otras muchas ocupaciones distintas. Al ser creados a partir de módulos que pueden ser combinados perfectamente unos con otros, la vivienda prefabricada definitiva puede variar tanto en tamaño como en distribución, pudiendo ser ampliadas con asombrosa facilidad si es necesario.

El primer paso para la construcción de una vivienda prefabricada es algo tan básico como la realización de los planos. Puedes contactar con una de las numerosas empresas especializadas en esta tarea o, si te ves capaz, puedes realizar los planos tú mismo. Aunque lo más recomendable es hacerlo con la ayuda de un profesional, ya que se nos pueden escapar detalles muy importantes como la instalación eléctrica o el sistema de aguas. La correcta colocación de puertas y ventanas puede parecer también una tarea fácil, pero con la asistencia de una persona entendida en la materia, va a resultar muchísimo más sencillo y eficaz.

Después de la realización de los planos, el siguiente paso es la construcción de los módulos que formarán nuestra nueva vivienda. De nuevo, lo más recomendable es encargar esta tarea a una empresa especializada. Lo habitual es que, en un par de meses, todos los módulos estén construidos y listos para su envío hasta la ubicación definitiva de nuestra casa. En ese momento, ya sólo hay que esperar a que combinen todas las secciones, y nuestra vivienda estará lista para que podamos entrar a vivir en ella y comencemos a convertirla en un hogar. Para esto, el último paso que debemos seguir es la decoración. Existen miles de guías y pequeños trucos para decorar este tipo de viviendas, ya sean grandes o pequeñas, e independientemente de su distribución.

Además del reducido tiempo de construcción e impacto ambiental, las casas prefabricadas tienen muchas ventajas más. En comparación con una vivienda de construcción convencional, estas viviendas tienen un coste mucho más competitivo y asequible, lo que ha llevado a esta nueva forma de edificación a escalar a gran velocidad hasta la cima de la obra moderna.