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Muchas familias se estñan planteando en estos momentos abrir un negocio como vía para salir adelante. Sin embargo, esas ideas se plantean “en el vacío”, teniendo en cuenta la propia situación pero sin considerar el actual clima económico y sin valorar las perspectivas del sector. Un primer análisis nos llevaría a pensar que hoy dia las pequeñas empresas lo tienen más difícil que nunca para sobrevivir; esto nos llevaría a un estancamiento, presas del pánico, que nos invitaría a quedarnos sentados y a esperar el desahucio y la muerte por inanición. Por suerte, hay otra respuesta para los pequeños negocios y está en el uso masivo de la tecnología.

Costes laborales crecientes

Sea porque siempre han subido, sea porque ahora las cargas de impuestos y Seguridad Social por los trabajadores son mayores, la realidad es que los crecientes costes laborales se llevan la parte del león de la mayoría de los pequeños negocios. Mediante el uso de la tecnología podemos, bien reemplazar las tareas que antes realizaban los operarios por máquinas o procesos informáticos o bien prescindir de las tareas más intensivas en mano de obra y especializarnos en aquéllas que las nuevas tecnologías pueden hacer más rentables.
Pongamos por ejemplo una frutería: supongamos que hay unos pocos mayoristas que nos ofrecen la posibilidad de ver la mercancía mediante una webcam y nos la sirven en la tienda. Entonces sólo le compraremos a esos mayoristas y, aunque perdamos la oferta que otros mayoristas nos podrían ofrecer, nosotros podremos dar mejores precios porque nos ahorramos el desplazamiento de una persona hasta el mercado mayorista y los costes de comprar y mantener un vehículo.
Piensa en la forma en que otras compañias como McDonalds están buscando modos de emplear la tecnología para ser más eficientes en sus operaciones.

Electricista

Gastos generales disparados

Con la excepción de los alquileres que, en general, llevan varios años estancados, los costes generales de un negocio siguen subiendo. El problema, sin embargo, es que hoy día todos los negocios se multiplican y no se puede tranferir ese aumento de los costes a los clientes de forma automática sino que hay que hacerlo mirando a la competencia y aquí vuelve a ser imperativo el uso de la tecnología para recortar los costes y mejorar la oferta de los rivales.

Deslocalización

Existe una realidad global por la que las empresas están deslocalizando su producción en el extranjero en busca de menores costes. Alternativamente, esto ofrece una oportunidad para ciertos sectores en los que el factor local sí es determinante. Por ejemplo, los call centers atendidos por personas que hablan tu mismo idioma pero con acentos exóticos provocan uan reacción negativa en los clientes de modo que una atención personalizada por una persona con conocimentos de la realidad cercana del cliente puede servir para ganar terreno, máxime si se utilizan sistemas de vídeoconferencia o incluso un software de webinar para el sector TI de Blue Jeans. Con estos medios, por ejemplo, un electricista se puede evitar varios desplazamientos (para mirar la avería, para comparar repuestos, para hacer una factura) recibiendo toda esa información desde la cámara del smartphone del cliente.

Está claro que hacer negocios nunca ha sido fácil pero no es sensato lanzarse a abrir un negocio hoy día si no se tiene claro cómo se va a destacar de entre la competencia y una de las herramientas que tenemos al alcance de la mano es el uso intensivo de la tecnología, no sólo porque la podamos utilizar ahora sino porque al integrarla en nuestro negocio nos permitirá evolucionar rápidamente y adapatarnos a las dificultades que puedan aparecer en el futuro; que aparecerán.