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La personas con éxito se marcan objetivos ambiciosos. Sin embargo los niveles altos y las visiones elevadas, necesarias para un gran éxito, pueden a veces ser desmoralizadoras. A lo mejor quieres correr una maratón, perder 10 kilos, o levantar un imperio de los negocios, pero es posible que te sientas abrumado si concentras tu atención en unos objetivos tan ambiciosos.

El resultado puede ser la inacción por la indecisión, e inclusive la depresión. Las personas clínicamente depresivas a menudo tienen objetivos que exceden bastante lo que ellos mismos sienten que realmente pueden llevar a cabo. Como resultado con frecuencia se quedan atascados en una “paralización por el análisis” – encontrandose a si mismos incapaces de inciar acciones porque consideran que necesitan nuevas habilidades o más información.

Afortunadamente hay un gran poder en realizar pequeños cambios. Piense en estos ejemplos de descubrimientos procedentes de una investigación sobre la pérdida de salud y de peso…
– Perder tan solo unos pocos gramos puede significar un impacto en su salud, incluso si continua estando obeso.

– Pequeñas dosis de ejercicio (tan poco como 10 minutos de caminata rápida) pueden estimular significativamente su humor durante varias horas.

– Ingerir tan solo 150 calorias menos al día, más o menos las que contiene una lata de refresco azucarado, puede llevarte a perder casi 7 kilos en un año.

– Entre las personas mayores un modesto régimen para reducir peso puede reducir significativamente los riesgos de caidas y fracturas, mientras se hace más fácil subir escaleras o llevar las bolsas de la compra.


Los pequeños cambios pueden tener grandes impactos en otras áreas de la vida. ¿Quiere escribir un libro?, escriba una página cada día y podrá ser autor literario transcurrido un año. Una hora diaria estudianto un nuevo tema puede llevarle a convertirse en un experto en unos pocos meses. Los cirujanos plásticos provocan cambios drámaticos en la apariencia realizando cambios muy pequeños en la estructura facial. Si la trayectoria de una lanzadera espacial que se desvía una pequeña fraccción puede acabar a cientos de miles de kilometros de distancia de su destino. Y la lista sigue.

¿Se da cuenta del gran poder de los pequeños cambios? Intente estas tres técnicas…
1. Disfrute de los pequeños cambios. En lugar de torturarse por no haber consumado sus grandes objetivos siéntase bien por sus pequeños progresos.

Si quiere perder peso empiece con pequeños cambios en su estilo de vida como subir por las escaleras en lugar de hacerlo en el ascensor, sustituyendo un vaso de soda por uno de agua cada cía, esperando 20 minutos antes de decidir que quieres comer más para cenar o tomando verduras y vegetales cada día.

La sabiduria ancestral recogida en el I Ching establece que el proceso de cambio empieza con lo fácil y lo simple. Dos mil años después los expertos en cambio psicologico concluyen que hay dos reglas cruciales para pulir su propio comportamiento: 1) nunca empiezas demasiado abajo, y 2) los pasos hacia arriba nunca son demasiado pequeños. Ante la duda empieza en un nivel inferior o reduce el tamaño de los pasos.

2. Divide y vencerás. Henry Ford dijo “Nada es particularmente dificil si lo divides en pequeñas tareas”. Los atletas de élite, por ejemplo se establecen por rutina objetivos a corto y a largo plazo, sin embargo los psicólogos deportivos han descubierto que centrarse insistentemente en los objetivos a largo plazo puede ser contraproducente. En cambio, concentrarse en objetivos a corto plazo, y en los pequeños cambios necesarios para acometerlos, conduce a una mayor motivación, da más confíanza, mejora el rendimiento, y conlleva más felicidad, del mismo modo en los atletas que en quienes no lo son.

El entrenador de baloncesto Larry Brown, que actualmente lidera a los Detroit Pistons contra Los Ángeles Lakers en la final de la NBA, empieza tradicionalmente animando a su equipo para “ganar durante los primeros tres minutos”. Usa la misma técnica a lo largo de todo el partido, concentrando al equipo en los objetivos para períodos cercanos y en los pequeños cambios necesarios para la victoria.

3. Programe el momento para los pequeños cambios. A menudo simplemente no encontramos el momento para los pequeños cambios que causan grandes impactos. Es posible que (equivocadamente) los consideremos sin trascendencia, o nos asustemos de ellos porque nos recuerdan cuan lejos estamos de nuestros ambiciosos objetivos. Intente programar un momento para esos modestos comportamientos, y mantengase firme en ellos.

Esta técnica es similar a la “actividad programada” – una táctica comunmente usada como un componente de los tratamientos para la depresión. Las personas deprimidas a menudo rehusan ocuparse en actividades, como ir al cine a ver una película, incluso aunque crean que estas actividades pueden hacerles sentir mejor. Compromerse con ellos mismos en el avance para ocuparse en estas actividades pueden impulsar significativamente sus niveles de actividad y su estado de ánimo, ayudando a asegurar que harán esos pequeños cambios que tienen un gran impacto.