Si alguna vez has contratado algún trabajo de pintura de cierta relevancia puede que te hayas sorprendido de aquello que los profesionales saben y tú no. La realidad es que puedes obtener información básica sobre pintura en cualquier tienda apropiada o a por medio de un especialista -- ellos te dirán cómo evitar cortes, preparar las paredes, y cómo elegir y aplicar la pintura adecuada.
Pero todos los consejos del mundo no te servirán de nada si no tienes las herramientas adecuadas para llevar a cabo tu trabajo -- ése es realmente el truco del oficio. Buscar un equipo adecuado te proporcionará un buen comienzo y asegurarás un acabado de alta calidad. No tiene por qué costar mucho dinero. Algunos de los elementos que te harán falta son bastante baratos, y muchos de ellos son reutilizables, lo que los convierte en una inversión a largo plazo.
El primer paso en la preparación de una habitación para pintarla es sacar la mayor cantidad de muebles posible de ella, tanto para evitar su deterioro como para facilitar el proceso de pintura. Si hay piezas que no puedes mover, asegúrate de que están completamente cubiertas. Se han introducido recientemente modelos innovadores que incorporan un cordel dentro de una lona protectora. Simplemente cubre con la lona el elemento de la habitación que desees, tira de la cuerda, y la lona quedará de manera segura protegiendo el mueble.
Seguidamente, tendrás que preparar la habitación cubriendo aquellas áreas que no deseas que queden pintadas, tales como rodapiés y marcos de ventanas. Éste puede ser un proceso largo y tedioso, pero no lo omitas o te verás dedicando más tiempo a la limpieza de aquellas zonas manchadas.
Ahora que estás preparado para pintar, protege tu ropa con un mono de trabajo. Puede que quieras ponerte un gorro protector para evitar que tu pelo se llene de pintura mientras pintas. Usa también protectores de zapatos para proteger tanto a estos como a tus suelos. Simplemente quítatelos cuando salgas de la habitación que estás pintando y así no mancharás los suelos del resto de la casa.
Para mantener el mejor aspecto de tus paredes, existen kits que permiten el mantenimiento de las mismas. Podemos hacer uso de recipientes para guarden la pintura sobrante, así como de utensilios que cubran pequeñas grietas o desperfectos.
Cuando hayas acabado de pintar, simplemente rellena uno de estos botes con la pintura que has utilizado (los recipientes almacenarán la pintura látex durante un tiempo comprendido entre tres y cinco años y las basadas en aceite entre 18 y 30 meses). Normalmente estos componentes se pueden lavar y ser reutilizados una y otra vez.
Armado de todos estos útiles, tu próximo trabajo de pintura será pan comido.
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