La tarima aparece en el mercado en piezas largas de una o varias tablas de madera pegadas a una base machi-hembrada, que normalmente ya viene barnizada de fábrica. El apellido de flotante nos indica que no está en contacto directo con el suelo, es decir, se instala sobre un aislante.
Si sabes instalar tu propia tarima flotante, puedes considerarte uno de los afortunado. Aprender a hacerlo no es difícil, sólo hay algunas cosas que debes tener en cuenta y con la ayuda de un amigo, puedes tener tarima flotante en tu propia casa en un abrir y cerrar de ojos.
El primer paso antes de colocar la tarima es levantar el suelo anterior y quitar los antiguos rodapiés. Además, sería recomendable colocar debajo un aislante para que la superficie quede lisa y la tarima se adapte perfectamente. Cuando la habitación esté despejada, se comenzará a colocar el aislante. Este viene en rollos y sólo es necesario ir extendiéndolo por las zonas donde vamos a ir instalando la tarima. No es necesario ajustarlo demasiado a las paredes.
Se debe comenzar a instalar la tarima por un extremo de la habitación, colocando las primeras tablas separadas de la pared 1 cm mediante las cuñas. Colocaremos una primera fila de tablas con el lado hembra mirando a la pared y cortando la última a la medida necesaria. La segunda fila la empezaremos con una tabla cortada aproximadamente a la mitad, con el fin de que no coincidan los extremos de las tablas. En esta segunda fila ya debemos empezar a encolar cada tabla. Para su fijación utilizaremos el martillo golpeando el lateral de la tabla.
Seguiremos colocando filas con el mismo método hasta llegar a la última, que normalmente habrá que cortar a medida.
La tarima debe tener una holgura en todas las paredes de 1 cm aproximadamente. Esto se consigue con la utilización de cuñas por todo el perímetro. Para ocultar esta holgura, el rodapié deberá ser de al menos 1,5 cm de grosor. La instalación del rodapié se hace con puntas de acero, presionando el rodapié hacia abajo en el momento de clavarlas. Así la junta entre tarima y rodapié quedará perfecta.
Para pequeñas grietas que pueden aparecer o juntas que se hayan abierto un poco se deberá aplicar masilla del mismo color que la tarima. Si la cocina y los baños no los entarima, deberá colocar chapas de acabado de dos niveles.
Una vez que está colocada nos queda la peor parte del trabajo, lijar, ya no solo porque sea un trabajo duro, sino porque es tremendamente aburrido. Si utilizas una lijadora eléctrica, asegúraje de protegerte, tanto los ojos como los oidos. Utiliza un ventilador para apartar las virutas de madera a medida que trabajas y asegúrate que lijas en la misma dirección.
Como ya hemos dicho, la instalación de una tarima flotante no es dificil, y si puedes contar con todas las herramientas necesarias, puedes montarla tú mismo sin mucho esfuerzo. Usa un equipamiento adecuado y protégete para evitar posibles daños.
Quiero aber si existe un modo concreto de instalar las tablas, es decir en dirección a la luz o siempre se empieza por la pared mas larga o da igual que queden en horizontal segun entras en la habitación.
juan – Zaragoza
28/April/2010 - 21:30
Título: tarima flotante
hola antonio,
no hay problema siempre que pongas las tiras de 2 en 2, para que no se desajusten al incharse la madera
antonio – las palmas
10/December/2009 - 02:15
Título: tarima flotante
Buenas, me gustaria saber si puedo ir colocando en una habitacion poco a poco la tarima, con esto me refiero que si un dia pongo un par de tiras y dentro de cuatro dias puedo seguir poniendola.
Gracias