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El cirstal de las ventanas, al igual que otros cristales, puede romperse. Pero, si fueras un ladrón, ¿entrarías a una casa rompiendo el cristal de la ventana?
Seguramente no lo harías. Romper un cristal hace mucho ruido, además de ser un sonido muy paricular y llamar mucho la atención. Otra consideración a tener en cuenta es el riesgo de cortarte, y como consecuencia de eso, dejar restos de sangre, fácilmente identificables mediante pruebas de ADN.
Aunque existan ladrones que sí barajen la posibilidad de entrar en una casa rompiendo el cristal de una ventana, la mayoría preferirán acceder a una ventana que esté abierta. A menudo, los ladrones no necesitan ni siquiera abrir las ventanas de una casa, ya que se aprovechan de la despreocupación de la mayoría de usuarios que suelen dejarlas abiertas incluso cuando no están en ellas, lo cual es un auténtico regalo.
También ocurre que, aunque las ventanas estén cerradas, muchas de ellas tienen cerrojos muy frágiles y vulnerables. De hecho, algunas ventanas antiguas no tienen ni cerrojos, sino que usan pestillos y facilita mucho el trabajo del ladrón.
Los buenos cerrojos no resultan caros. Así que tampoco tendrás que hacer un esfuerzo descomunal para estar seguro de que no entrarán en tu casa por la ventana. Algunos cerrojos no usan llaves, pero son igualmente seguros. Éstos resultan muy efectivos para evitar que la ventana sea abierta desde fuera, siempre sin contar con que el ladrón rompa la ventana, claro. Si esto ocurriera, podría abrir el cerrojo desde dentro.
De todas formas, los cerrojos que cierran con llave, son los más seguros de todos, aunque, eso sí, la llave debe estar guardada en algún sitio fuera del alcance de un desconocido y que el resto de la familia conozca perfectamente. No es razonable dejar una vía de salida imposibilitada, sobre todo por si hubiera una situación de emergencia.
Otra ventaja de los cerrojos es que evitan que los niños pequeños puedan abrir la ventana y caerse.
Es interesante que si tienes un buen cerrojo en tu ventana, éste sea visible desde fuera. De esta forma, el sujeto que en un determinado momento se plantee entrar en casa, verá a lo que se enfrenta y puede disuadirle de la idea. Si las ventanas son muy grandes, puede interesar ponerles más de un cerrojo, ya que éstos deberán resistir una presión mayor en caso de ser forzadas. Tampoco te confíes con las ventanas aparentemente pequeñas; un intruso puede colarse en tu casa por la rendija más pequeña o incluso utilizar niños como cómplices. Igualmente deberás tener cuidado con las ventanas que sean altas. No debes despreocuparte de ellas porque los ladrones pueden usar escaleras para accedder a estas, normalmente cogiéndolas del jardín de algún vecino.
Cierra cualquier opción a un ladrón, no dejes ni el más mínimo resquicio por el que acceder a tu vivienda o probablemente lo acabarás pagando. Si tomas las medidas de seguridad adecuadas y cierras bien todas tus ventanas, seguramente los ladrones mirarán hacia otro lado.
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