Reconoce que necesitas amueblar tu casa. Claro que puedes recortar esquinas al más puro estilo japonés y usar tu mesa de café para cenar o transformar tu sala de estar en un ambiente del medio oriente, pero al final necesitarás al menos unos cuantos muebles incluso en las condiciones de vida más espartanas. No te preocupes, ahorrar dinero en tus muebles es algo sencillo que no significa necesariamente sacrificar la calidad del producto. Sólo sigue estos consejos.
Busca muebles en venta.
Aunque parezca obvio, si no te esfuerzas en buscar las mejores ofertas, no servirá de nada, ya que no llegarás a ahorrar demasiado dinero. A menudo, las mejores ofertas aparecen en los meses de Enero y Julio. Si lo que buscas son muebles de exterior, Agosto es el mejor mes.
Mira precios al final de cada mes, ya que las grandes compañías de muebles suelen rebajar el precio de algunos de sus artículos no vendidos al computar las ventas mensuales e introducir nuevos muebles. Ellos ven poco probable que ese tipo de muebles puedan venderse en meses venideros, de manera que optan por bajar ostensiblemente sus precios. Y a medida que los meses avanzan, la necesidad por parte de las compañías de desprenderse de esos muebles es mayor.
Haz uso de la tarjeta de crédito que oferta la tienda.
Este es un buen consejo. Seguramente disfrutarás de grandes descuentos al adquirir tus muebles si haces uso de estas tarjetas. Dependiendo de la tienda y de la dimensión de la compra, podrás reducir e incluso eliminar intereses, además de recibir descuentos especiales para los poseedores de las tarjetas. Así que lo único que tendrás que hacer es adquirirla para optar a estos descuentos y, en definitiva, medidas ventajosas.
Ahora bien, ten cuidado al usar esta estrategia, ya que siempre existe la tendencia a gastar más de lo que realmente tienes pensado, al disponer de crédito. Lee bien las condiciones, dado que en ocasiones te dan facilidades de pago para los meses iniciales y después los intereses pueden subir considerablemente.
Busca online
Cuando tengas claro que quieres un artículo determinado, bien porque lo has visto en una tienda o en una revista, búscalo en internet, para ver si puedes conseguirlo a mejor precio. No olvides tener en cuenta gastos de envío y cuestiones de este tipo, o acabará saliéndote más caro.
Compra muebles usados.
Comprar muebles de segunda mano es un gran negocio, porque ahorras dinero y reutilizas muebles que probablemente acabarían en un vertedero. Busca centros donde vendan este tipo de productos y ante todo sé creativo. Si de pronto encuentras un sofá con una forma preciosa pero algo estropeado, siempre puedes tapizarlo y reparar las zonas dañadas.
Y si vives en una ciudad universitaria, estás de suerte. Bien acercándote a las tiendas de segunda mano o negociando con los estudiantes directamente si es que los conoces, podrás conseguir muebles a precios insignificantes. Te asombrarás de la cantidad de oportunidades que hay. Normlamente los estudiantes abandonan sus pisos en junio, por lo que es la fecha ideal para empezar a moverse. Y ellos te agradecerán no tener que cargar con tantas cosas.
Siguiendo estas pautas, tendrás tu piso amueblado antes de que te des cuenta.