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Como padre/madre, su objetivo debe ser proporcionar un entorno cómodo, seguro, agradable y hogareño.

Un ambiente funcional, seguro y estimulante requiere unas características estéticas. A continuación sugerimos un ejemplo para decorar la habitación del bebé. En lugar de limitar el color a un único y monótono tono, seleccionaremos una variedad de azul luminoso, amarillos, rojos, rosas y verdes. Según diversos estudios, introducir al bebé en el mundo de los colores luminosos, y en el de las formas, ayuda a estimular su imaginación. La inspiración para el bebé puede provenir por ejemplo de una mantita con animales y alfabetos. Los animales de la mantita proporcionan una temática a la habitación y suponen un punto de partida para el diseño de la decoración. Pueden incorporarse estos motivos a un móvil de animales colgando de la pared, en las almohadas y otros accesorios.

 


El mobiliario ha de ser sencillo, armónico, práctico, y ha de permitir una buena organización. Todo esto no está reñido con que sea asequible. Un armario es una elección excelente a la larga, puesto que podrá seguir usándose según crezca el niño. Además, este mobiliario, con algún complemento o acabado en blanco, puede reutilizarse en otras habitaciones.

El elemento principal de la decoración es, en todo caso, la seguridad. La cuna y el parque de juego deben ubicarse en un área de la habitación alejada de objetos peligrosos, como ventanas, perchas, persianas o estanterías que pudieran causar algún accidente. Algo importante a considerar igualmente a la hora de situar la cuna, es evitar cuadros u otros objetos que puedan caer sobre el bebé. Por ejemplo, imagínese situando la cuna junto a la pared y lejos de la ventana, con una mosquitera de un color cálido que caiga desde el techo. La mosquitera se asegura del techo colgándola de un gancho para prevenir cualquier tipo de accidente. Otro detalle bonito es un armarito tradicional de mimbre blanco, que puede adornarse con alguna cinta para darle un toque de colorido. Este tipo de armario tan asequible es una elección muy atractiva y, si añadimos un par de cestos de mimbre, tendremos unos complementos extraordinarios para almacenar objetos. La habitación del bebé puede disponer de una cuna y una cama, y según vaya creciendo el bebé, esta disposición ayudará a que se adapte más fácilmente a dejar la cuna y pasar a dormir a la cama. Un buen consejo es que los padres duerman en una habitación próxima al bebé.

No olvidemos que la presencia de accesorios de decoración, como los cuadros, las lámparas, las ilustraciones, son una forma estupenda de asegurar algo de diversión a la habitación, además de personalidad y color, sin secesidad de mucho gasto. Cualquier detalle sencillo aportará un toque distintivo a la habitación del bebé.

Es importante, a la hora de diseñar la habitación del bebé, contar con el elemento temático, procurando elegir algo vistoso, estimulante intelectualmente para el bebé, seguro y espacioso. No dude en buscar información especializada a la hora de decorar la habitación de su bebé.