A los niños les fascinan las actividades de "los mayores", entre ellas, la preparación de las comidas. La mayoría de los padres sienten que deben mantener a sus hijos lejos de la cocina, pues les resulta un sitio peligroso donde los pequeños pueden hacerse daño.
Sin embargo, con el suficiente control por parte de los padres, la cocina no tiene por qué ser un lugar prohibido para los niños; pueden pasar allí momentos muy divertidos, mientras ayudan a papá y mamá a cocinar. Además, ésta es una forma de concienciarlos sobre la preparación de los alimentos que les resultará muy estimulante a la hora de comer, pues sabrán que ellos han participado en la elaboración de los platos.
Veamos qué tareas pueden realizar nuestros niños en la cocina, de acuerdo a su edad.
1 año
• Deje que su bebé coja el rollo de amasar y lo "pasee" por el suelo de la cocina.
• Las cucharas de madera son excelentes para mejorar la coordinación manual del pequeño (¡y hacer mucho ruido también!).
• Permita que el niño juegue con las tapas de las ollas. ¡Sentirá que ha formado su propia banda de música!
2 años
• Puede ayudar a lavar las frutas y verduras.
• Llene una jarra plástica o un recipiente para zumos con arroz o pasta seca, o incluso monedas. Tape el recipiente de manera que el pequeño no pueda destaparlo, y déjelo agitar el recipiente para hacer sonidos. Puede darle varios recipientes conteniendo distintos tipos y cantidades de elementos, y hacerle comparar los sonidos para descubrir las diferencias.
• Jugar a mezclar: dele un batidor de alambre pequeño y un recipiente plástico, y déjelo jugar a preparar comida igual que mamá y papá.
• Limpiar la mesa: nunca es demasiado pronto para que su hijo le ayude con la limpieza. Permítale repasar la mesa de la cocina. Puede que no quede perfecta, pero ambos se sentirán bien sabiendo que su pequeño está dispuesto a colaborar.
3 años
• Mezclar ingredientes.
• Verter los contenidos de los medidores en el recipiente de mezcla.
• Deshacer el pan de mantequilla
• Practicar con colores y formas: ayude a su pequeño a identificar las formas y colores de los ingredientes que está usando en la comida. Ésto lo hará sentir involucrado en la preparación y lo alentará a comerla más tarde.
4 años
• Escoger alimentos en la tienda: Lleve a su hijo a hacer la compra. Deje que coja un tipo de alimento determinado cada semana (uno nuevo cada vez) y ayúdelo a experimentar con él, usándolo en diferentes comidas durante la semana. Comience por las frutas y verduras, ya que los niños parecen no tenerles mucha simpatía, así logrará integrar los vegetales en su dieta por mucho tiempo.
• Jugar a los números: haga una comida por semana con diferentes cantidades de determinados alimentos. Por ejemplo, un sandwich de jamón york y queso con zanahorias y hojas de lechuga. Juegue con el niño contando: 2 zanahorias, 4 hojas de lechuga, 2 lonchas de jamón, 2 rebanadas de pan y 1 rebanada de queso.
• Medir: deje que el pequeño le ayude a medir las cantidades para una receta, y comience a explicarle las fracciones y las diferentes medidas. Es bueno comenzar temprano con las matemáticas.
• Leer: lea la receta en voz alta y descríbale a su hijo el procedimiento paso a paso. Ésto le reforzará el concepto de que muchas actividades de la vida constan de una serie de pasos para obtener el resultado final.
5-6 años
• Preparar entremeses sencillos por sí solo. Adorará comerse luego el fruto de su trabajo.
• Planificar un calendario de entremeses: consiga un calendario grande o una pizarra, y siéntese junto a su hijo para planificar el "menú" semanal. Hagan una lista de entremeses sencillos y saludables que el pequeño pueda preparar.
• Poner la mesa: no lucirá como una mesa de príncipes, pero le dará a su hijo un sentido de responsabilidad.
7-10 años/B>
• Leer recetas: Haga que su hijo lea la receta entera para usted.
• Planificar comidas: Deje que su niño colabore con usted en la elaboración del menú semanal, que lea las recetas y le ayude a hacer la lista de la compra.
• Preparar comidas: A estas edades la mayoría de los niños pueden confeccionar al menos un plato para la cena. Si va a hacer una comida sencilla, deje que le ayude durante toda la preparación. Seguro que así estará complacido y comerá bien, satisfecho de haber colaborado en la preparación.
• Lavar los platos: ¡Ah, sí!, ésto puede convertirse en una lucha, porque a esta edad su hijo sabe que lavar los platos es pesado. Sin embargo, si su niño ha participado en el proceso de elaboración de la comida, accederán a lavar los platos sin demasiado problema.
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