¿Qué pasa si está en medio de la preparación de un plato y se da cuenta de que le falta un ingrediente? Puede enviar a su hijo a la tienda por queso crema y acabar sirviendo el caviar con requesón, porque para su niño de trece años ambos son quesos blandos. Ésto ocurrió de verdad cuando mi madre me mandó a comprar queso crema.
En lugar de enviar a sus hijos o sufrir un ataque de pánico, trate de usar sustitutos.
Aquí tiene algunas soluciones simples:
* Si se ha quedado sin hierbas aromáticas frescas, reemplace cada cucharada sopera de las frescas por una cucharadita de té de las secas.
* Si no tiene zumo de limón, use ½ cucharadita de té de vinagre en reemplazo de 1 cucharadita de té de limón.
* Si necesita suero de leche, añada 1 cucharada sopera de vinagre a la leche que usa normalmente. Luego filtre. Hay algunas recetas que directamente le piden esta sustitución.
* 1/8 de cucharadita de té de ajo en polvo equivale a 1 diente de ajo fresco.
* 500g. de champiñones frescos se pueden reemplazar por 300g. de enlatados.
* El azúcar impalpable puede reemplazar al azúcar molido normal en la repostería. Si quiere un sabor delicioso y diferente, reemplace 1 taza de azúcar molido por 1 taza de miel con una pizca de bicarbonato.
* 2 tazas de tomates frescos picados equivale a una lata de 480g. de tomate enlatado. Para la receta, tendrá que escurrir el agua o regular la humedad de la preparación.
* 2 cucharadas soperas de melaza añadidas a 1 taza de azúcar molido sustituyen 1 taza de azúcar moreno.
* El jerez o el oporto se pueden usar en lugar de vino tinto o blanco: 2 cucharadas soperas de jerez u oporto equivalen a ½ taza de vino.
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