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Genuino gazpacho andaluz y punto
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El gazpacho es ese plato de verano que nunca falta en una mesa española. Es refrescante, tonificante, mineralizante y vitaminizante, porque sus componentes representan lo mejor de la huerta, lo mejor del campo. Es una preparación tradicional que ha creado escuela. Cada casa, cada familia es una de esas escuelas. Durante generaciones se ha añadido componentes para hacer del gazpacho un plato bebible original. Hay gazpachos de sandÃa, con fresas, con todo tipo de frutas.
Pero ¿qué pasa con el gazpacho andaluz original? Cómo se hace. A eso vamos a detallarle cómo hacerlo. Si se apunta a una variación, que sea sobre el formato original. Gazpacho andaluz de toda la vida. Vamos primero con los ingredientes.
Ingredientes:
- Un kilo de tomates que estén suficientemente maduros. Rojo fuego.
- Un pepino mediano grande.
- Cien gramos de cebolla blanca.
- Un diente de ajo.
- Tres cucharadas soperas de aceite de oliva.
- Cuatro cucharadas de vinagre de vino blanco.
- Una cucharadita de sal.
- Media manzana.
- Agua frÃa
Preparación:
Lo primero que tenemos que hacer para preparar nuestro gazpacho es lavar los tomates cortados en cuatro, el pepino y el pimiento del listado de ingredientes que proponÃamos más arriba. A continuación, hay que echar todo en un vaso de batidora para batirlo con el brazo eléctrico. Si no se cuenta con ninguno, puede servir una olla de las de a presión que tenga un borde inferior que no haga ángulo. Con ello, conseguiremos que la preparación sea toda uniforme, independientemente de nuestra habilidad con el brazo.
Hay siempre una duda sobre cómo echar los tomates para hacer el gazpacho, si con la piel o sin ella, con pepitas o sin ellas. Bueno, una respuesta ajustada a regla podrÃa ser que la piel de los tomates aporta consistencia y las vitaminas que contiene, que, de otro modo, no pasarÃan a nuestro gazpacho. Sobre las pepitas, todo es cuestión de gusto. Pero son parte del tomate.
 Flickr Creative Commons Mallydally y Eden Hensley Silverstein
Si las pepitas del tomate se pueden tolerar, las del pimiento y sus rabitos, no, téngalo en cuenta. Una parte de los pimientos pelados, en este caso sÃ, se echa a la batidora, y otra se reserva, la mitad, más o menos. Se reserva con parte del pepino para utilizarla después. Se sigue batiendo todo.
A continuación, se corta la cebolla y los ajos. El tiempo que dedicaremos a la labor de triturar todo dependerá de la potencia de la batidora y de nuestro gusto. Lo razonable es que quede muy lÃquido, algo más lÃquido que una crema, que no tenga grumos y, sobre todo, que el gazpacho quede homogéneo, que no quede nada grueso o visible en el fluido. El siguiente paso es añadirle a nuestro gazpacho el vinagre, la sal y el aceite en la proporción que también nos resulte más agradable.
También es importante que a medida que se le vaya añadiendo la sal, el vinagre y el aceite se bata bien para que el sabor sea homogéneo. Se ha de probar cuando se haya batido y corregir la dosificación cuando se haya terminado de agitar toda la preparación.
Se puede dar el caso de que el gazpacho quede demasiado espeso, porque nos hayamos excedido en las proporciones, porque los tomates no estén jugosos o por cualquier otro motivo. Para clarearlo, sin que pierda propiedades y sabor, añádale agua con mucho cuidado, porque en este caso, la acción no es reversible. Se puede complicar la vida más tarde intentando espesarlo. Téngalo en cuenta.
Para terminar, añada la media manzana de la lista de ingredientes y hágalo cortando en pequeños tacos. Lo mismo haremos con el pepino que hemos reservado y el pimiento. Meta su gazpacho en la nevera y sÃrvalo, evidentemente frÃo, entre doce y quince grados ¿Un detalle de un un poco de de perejil en la presentación? SÃ, porqué no.
Genuino gazpacho andaluz y punto.
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