Aunque el ser humano ha vivido siempre en estancias con suelos de los más diversos materiales, la tarima flotante exite desde hace mucho tiempo. En el pasado, antes de avances como la electricidad, los suelos de madera se hacían a mano. Era una actividad que requería mucho esfuerzo y en consecuencia, no todo el mundo podía disfrutar de tenerlos en su vivienda. Actualmente, por fortuna, cualquiera puede instalarse una tarima flotante en su casa y beneficiarse de sus múltiples ventajas.
¿Por qué elegir tarima flotante cuando en el mercado hay disponibles tantos materiales?
Una de las principales razones es su durabilidad. Los materiales sintéticos son más baratos pero se rompen o rajan facilmente a diferencia de la tarima flotante que resiste el paso del tiempo. Duran mucho tiempo y puedes utilizarlos tanto en la cocina, salón, dormitorios, etc.
En lo que se equivoca mucho la gente es en pensar que los suelos de madera son caros. Puede que en un principio el desembolso sea importante, pero los suelos de madera, al igual que su casa, aumenta su valor con el paso del tiempo.
¿Qué tipos de tarima flotante existen?
Como su nombre lo sugiere, está compuesto por tablas macizas de madera donde el grosor estandar de ellas es de 1.5 cm o más, y el laminado, que consiste en una lámina sintética que queda adherido a una base de material sólido, normalmente, conglomerado de madera.
Para mayor comodidad, las láminas de tarima flotante vienen ya lacadas y terminadas, lo que hace más fácil su instalación si quiere realizarla sin ayuda de profesionales.
¿Qué tarima elegir dependiendo de la habitación?
Hay que tener en cuenta el paso de gente que hay en una habitación para elegir la tarima que más convenga. Es mejor optar por colores oscuros y tener en cuenta que, un suelo que tenga más tráfico de gente, necesitará más cuidados.
Un suelo que tenga mucho brillo dejará al descubierto si tiene mucho tráfico o no, ya que lo perderá facilmente, por lo que, quizás, es mejor elegir una tonalidad mate.
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