Las alfombras de cuero se han convertido en los últimos años en un elemento de decoración de interiores que resultan muy recurrentes. Se trata de un pequeño lujo cuyo tacto y textura son, cuando menos, sugerentes.
Y es que las alfombras de cuero de vaca representan una oportunidad para reproducir lo natural literalmente a nuestros pies. Normalmente, las alfombras de cuero representan el corte de la piel de vaca perfectamente distinguible hasta para los profanos, aunque su superficie puede hasta teñirse de muchas formas diferentes, incluso con tonos atrevidos. Las hay teñidas, pero las más atractivas para crear ese efecto de naturaleza son las que se han curtido en sus colores naturales.
La fórmula decorativa más recomendable para extraerles todo su potencial visual es asÃ, dejarlas tal cual con sus manchas negras de vaca frisona y para ubicarlas en lugares visibles, por ejemplo, en los salones de estar debajo de las mesas camillas. Se trata de un tipo de alfombras que aportan una sensación de calidez que salta a la vista.
Busque el sello del curtidor. En el caso de las alfombras de cuero elaboradas en Europa, las referencias de ese sello contienen más información sobre el proceso de fabricación. Una buena referencia es tener en cuenta la procedencia, las alfombras de cuero curtidas en Argentina, en Francia o en Brasil tienen buena fama de calidad.
Asegúrese de que el cuero no huele mal. Las mejores alfombras de cuero suelen estar tratadas con productos quÃmicos naturales y todo lo que olerá será ese aroma a cuero que resulta tan caracterÃstico.
Estoy de acuerdo con que el cuero resulta muy cálido en la decoración de ambientes de star, living, etc. El problema es de limpieza y conservación adecuada (nosotros tuvimos uno de vaca pero quizas por limpiarla frecuentemente fue perdiendo el pelo y resquebrajándose, perdiendo calidad de presencia) , si alguien tiene información al respecto agradeceré su comentario. Gracias Andrés