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La decoración de una estancia no tiene porqué significar grandes desembolsos, es posible cambiarle la cara a una habitación con la inclusión de unos pequeños detalles de decoración que pueda soportar un bajo presupuesto; en otros casos, de lo que se trata es de aprovechar lo que se tiene y de recolocar las piezas que puedan funcionar como elementos de decoración renovados. Vamos con algunos ejemplos de esta decoración low cost que puede romper y ser llamativa.

Flores. Se puede decorar sin mucho gasto con la inclusión de flores frescas en un lugar visible de una habitación monocromática, a ser posible, porque las plantas aportarán su tono a la estancia, y mucho más si el florero que se elige es también de color y ‘rompedor’ en sus tonos. Colocar las flores y su florero en el centro de una mesa, en un punto focal, en un lugar que sea visible dará vida a la estancia de manera tan sencilla como efectiva.

Mezcla de materiales y texturas. Tome nota para su decoración, los contrastes son atractivos, llaman la atención y son, sobre todo, económicos. Hablamos de mezclar los cojines de un sillón con un estilo clásico con un sofá sobre el que reposen que esté compuesto de materiales y de tonos totalmente diferentes. Si los cojines tienen colores más llamativos que el propio sofá, mejor que mejor.

Mesa de libros. Un elemento que puede distinguir una estancia, un salón o una habitación que funcione como dormitorio, es algo tan sencillo como crear la ficción de una mesa con el simple apilamiento de libros, como en una torre, de mayor a menor, de la base hacia arriba. ¿Se puede imaginar este tipo de elemento de decoración como mesas de noche? Si lo puede imaginar y le gusta, ahí tiene la idea para ponerla en práctica. Es suya.

Mesas transparentes. Las mesas de metacrilato, de cristal o de plástico, mucho más baratas, pueden usarse para dar la sensación de mayor espacio disponible en una habitación pequeña. Un recurso de decoración que permite ver el suelo, la alfombra y todo lo que hay debajo gracias a estos materiales totalmente diáfanos.

Agrupe los objetos de decoración por temas. Si tiene suficiente espacio y muchos pequeños elementos decorativos que le resultan interesantes para conservar, porque tienen un valor, haga algo con ellos, no los disemine sin ton ni son por una estancia, agrúpelos por familias, haga que luzcan bien, porque formen parte de un relato de decoración. Pueden ser dedales de colección, fotos de familia o piezas que sólo usted conoce lo que las une en su significado. Haga la prueba.

Suelos vibrantes. Los suelos con alfombras grandes con dibujos y colores llamativos harán un gran servicio a la decoración de una habitación, un salón, por ejemplo. Devolverá una imagen vibrante desde el suelo, una sensación que, bien conjugada, no tiene porqué trocarse en recargada, sino todo lo contrario, servir de complemento o de contraste a la decoración general del entorno.

Divida con cortinas. Las cortinas tienen una función muy clara en las ventanas y en los ventanales, la de ocultar o filtrar la luz del exterior o apartar las miradas desde fuera hacia adentro. Sin embargo, esa propiedad delimitadora puede tener un uso inesperado cuando las cortinas se aprovechan para dividir espacios y zonas de las habitaciones. Para separar atmósferas. De usted depende si se hace con velos transparentes o con cortinajes densos que den juego con la composición de la decoración general.

Las opciones son infinitas, tal vez lo más importante de este comentario sea que usted haya comprendido que con poco o con casi nada también se puede hacer decoración y ser eficaces en el lenguaje que queremos compartir.

Decoración con poco para dar más juego.