No es un secreto para nadie que la hora de la comida puede ser una de las experiencias más positivas para conseguir una buena vida familiar. Sin embargo, un estudio reciente ha revelado que más de la mitad de las madres de familia se sienten estresadas cuando planifican las comidas. La solución es tan sencilla como servir las comidas favoritas de tu familia. De hecho, ocho de cada diez madres afirman que el hecho de preparar los platos favoritos a la hora de comer es el secreto para crear un ambiente distendido y confortable durante la comida, seguida de conversaciones, sesiones de televisión en familia e incluso juegos o actividades. Ser creativa y servir comidas que gusten tanto a los hijos como a los padres puede hacer de la hora de la comida un momento divertido. Según el estudio, las patatas fritas se colocan en primera posición en el ranking de comidas preferidas por la madres, por delante incluso que el puré de patata, el pan de ajo, la ensalada u otro tipo de verduras. Es por ello que una de cada tres madres de familia sirve patatas fritas al menos, una vez a la semana.
Te presentamos ahora una serie de ideas que pueden tener también un efecto positivo durante la hora de la comida:
1. Presenta la comida a tus hijos en forma de pequeños bocaditos que puedan comerse con los dedos. Trocitos de queso o pizza, por ejemplo. También puedes aprovechar para presentar de esta manera la verdura, así la harás más atractiva a ojos de tus hijos.
2. Recompensa el buen comportamiento de tus hijos con comidas que les gusten. Cuando vayas al supermercado, déjales que elijan algo para la comida o la cena. Puedes darles la oportunidad de que elijan la música que se va a escuchar mientras se come o que te ayudan a preparar la comida.
3. Ten alimentos saludables para picar entre horas, tanto en casa como en el coche, en el caso de que tengas que viajar. Por ejemplo, zanahorias, manzanas, pasas o nueces. Las barras de cereales pueden ser una buena elección.
4. Prepara las comidas que más les gustan a tus hijos, como la pizza o la pasta, con verdura por encima. Así conseguirás que las coman sin que apenas se den cuenta. En el postre puedes hacer lo mismo mezclando la fruta con yogur o zumo de naranja.
5. Anima a tus hijos para que adornen el salón donde se va a comer. Pueden utilizar servilletas de colores, vasos y platos de colores. También pueden hacer cartelitos con el nombre de cada miembro de la familia. Cualquier cosa con el fin de motivar e incentivar la hora de la comida.
Probablemente, a tus hijos les encantará mojar los alimentos en salsas, como las patatas en el ketchup o los nachos en el guacamole. Está bien que tus hijos coman eso de vez en cuando pero debes tener en cuenta que hacerlo continuamente puede ser perjudicial para su salud. Intenta probar nuevas salsas disponibles en el mercado para mezclar con las verduras. Es importante que tus hijos comprendan lo importante de una alimentación sana y las consecuencias que puede tener lo contrario para su salud.
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