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Jardines hipoalergénicos

Lo que plantamos en nuestro jardín produce efectos directos sobre nuestra salud y la de quienes nos rodean. Un árbol macho productor de polen en nuestro jardín nos expone a una cantidad de polen diez veces mayor que un árbol similar plantado al otro lado de la manzana. Ésto puede compararse con la aspiración de "humo residual" de tabaco. Es posible inhalar algo del humo del cigarrillo de una persona que está fumando a una o dos manzanas de distancia, pero no es lo mismo que inalar el de la persona que fuma a su lado. Lo mismo ocurre con las plantas. Si su propio jardín está leno de especies alergénicas, usted estará muchísimo más expuesto.

Los jardines de las escuelas son frecuentemente muy alergénicos, porque a menudo están formados por árboles y arbustos que no producen semillas, vainas o frutos (que los niños podrían lanzarse unos a otros). No se tiene en cuenta que estas opciones "pulcras" suelen ser especies macho desarrolladas artificialmente (clones) y aunque no producen "basura", son productores asombrosos de polen alergénico. Ésto puede tener efectos desastrosos en la salud de los niños alérgicos, especialmente de los asmáticos.


Recuerde las siguientes normas para crear jardines más saludables:

1. No plante árboles ni arbustos machos. Éstos se venden a menudo como variedades "sin semillas" o "sin frutos", pero producen grandes cantidades de polen.

2. Plante árboles y arbustos hembras. Pueden ser un poco más sucios que los machos, pero no producen polen, y de hecho atrapan y eliminan el polen del aire. También se venden panes de césped de hierbas hembra para los jardines. Estos céspedes hembra, como beneficio adicional, requieren menos podado.

3. Plante variedades resistentes a las enfermedades. El moho, el óxido y la mancha negra son enfermedades vegetales que se reproducen por esporas y dichas esporas causan alergias. Las plantas resistentes a las enfermedades no se infectan tanto, y el aire a su alrededor es más sano.

4. Use sólo árboles y arbustos bien adaptados a su zona climática. Las plantas que crecen en una zona errónea a menudo crecen sin fuerza. Como no crecen sanas, son un atractivo para los insectos. Los desechos de los insectos crían moho, el moho se reproduce por esporas, y las esporas son alergénicas. Las plantas nativas son casi siempre la mejor opción para el jardín.

5. Tenga cuidado con los insecticidas, fungicidas y herbicidas. La exposición accidental a cualquiera de estos pesticidas puede dañar el sistema inmunológico. A veces una sola exposición fuerte a uno de estos compuestos químicos resulta en hipersensibilidad al polen , esporas y otros alergénicos. Ésto vale tanto para humanos como para sus mascotas. Use productos orgánicos si es posible. ¡Prepare y use cómpost!

6. La diversidad es buena. No plante demasiados ejemplares de la misma especie en su jardín. Escoja una variedad de plantas bastante amplia. La falta de diversidad frecuentemente causa sobreexposición.

7. Los pájaros silvestres son una ayuda adicional pues ingieren muchos insectos. Plante árboles y arbustos frutales para atraer a los pájaros. Las escamillas de las alas de los insectos causan alergias, y los pájaros, al ingerirlos, nos libran de gran parte de este peligro.

8. Plante una selección libre de polen, dentro de lo posible. Hay muchos híbridos con gran producción de flores y en muchos casos dichas flores no tienen partes masculinas productoras de polen. Los crisantemos dobles, por ejemplo, normalmente no producen polen. Otro ejemplo son casi todas las begonias tuberosas verticales. Éstas tienen flores femeninas completas, pero sus flores masculinas sólo tienen pétalos, por lo tanto están libres de polen.

9. Si usted conserva algunas plantas potencialmente alergénicas en su jardín porque simplemente las ama, tenga cuidado con el sitio en que las pone. No coloque plantas altamente alergénicas cerca de las ventanas de dormitorios o cerca de los patios, senderos muy transitados, o junto a las puertas. Plántelas tan lejos de la casa como pueda.

10. Pregunte el nombre exacto de cada árbol o arbusto antes de comprarlo. No compre ninguno que no tenga su etiqueta con el nombre de la variedad y el nombre científico. Busque el nombre exacto de la planta en las tablas de especies alergénicas. Dichas tablas clasifican las especies en rangos del 1 al 10. El 1 es el menos alergénico y el 10 el más. Trate de que su jardín, en conjunto, no alcance un rango mayor de 5.

11. Si tiene un árbol o seto potencialmente alergénico y no lo quiere quitar, pódelo mucho, así dará menos flores. El boj, por ejemplo, tiene flores alergénicas, pero si se lo poda mucho todos los años, rara vez florecerá.

12. Involúcrese en los planes municipales de saneamiento de jardines; incentive a sus vecinos a plantar menos árboles productores de polen. Hay muchas especies bonitas para poner en las aceras que no causan alergias y pueden reemplazar con ventaja a las que se usan habitualmente.

NOTA: En las variedades de plantas dioecias (de sexos separados) los machos producen polen y las hembras no. Algunos ejemplos de estas plantas son: arce rojo, arce plateado, negundo o arce americano, acebo, sauce, chopo temblón, chopo de Virginia, álamo, pimiento, algarrobo, naranjo chino, morera, cedro, junípero, podocarpus, tejo, fresno, palmera datilera e incluso el espárrago.


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