Cuando vemos una de esas figuras de enanos de jardín, la reacción mas común es levantar las manos en un gesto de horror y dejar escapar una expresión de disgusto mientras nos preguntamos cómo alguien puede permitir que semejante criatura siga en su jardín. Por otro lado, sabemos de buena fuente que la población de gnomos en el sur de Alemania es de casi cuatro millones y que, si prestamos atención, podremos verlos en casi cualquier jardín del mundo.
Tal vez no deberíamos sorprendernos por los alemanes, ya que los gnomos fueron creados en su país en los tempranos 1800. En Inglaterra se usaron por primera vez en 1840 en Lampton Hall, la residencia de Sir Charles Isham. No fue hasta 1872 cuando los enanos de jardín se empezaron a fabricar en grandes cantidades. Según el folklore alemán, los gnomos son amuletos de la buena suerte. Se supone que ayudan en las tareas de la casa y en áreas rurales suelen vivir en las vigas de los graneros, desde donde vigilan atentamente a los animales del dueño de casa, al igual que las cosechas y los productos del jardín.
A través de los años, los fabricantes de gnomos de Alemania perfeccionaron sus habilidades y se convirtieron en artesanos experimentados. En su mejor momento, la fábrica de gnomos Griebel, al Este de Alemania, producía unos 300 personajes diferentes. Después del colapso del comunismo en 1989, los empresarios de la República Checa decidieron entrar en el mercado y fabricar imitaciones baratas de los personajes tradicionales. Inicialmente se les prohibió ingresar sus productos en Alemania, por medio de una ley que permitía a los clientes confiscar las figuras que infringieran los derechos de propiedad de las compañías alemanas. Sin embargo, hoy en día "todo vale" en la frontera alemana, y Reinhard Griebel, el bisnieto del fundador de la firma, sólo posee una tienda y el museo de los gnomos.
Mientras que los gnomos originales eran retratados como jardineros ocupados en las tareas rurales típicas, la variedad se incrementó hasta incluir todo tipo de personajes, desde pescadores hasta músicos, deportistas y granjeros. No pasó mucho tiempo hasta que se comenzaron a moldear figuras de personajes de la vida real en arcilla o piedra. Entre las disponibles en la actualidad están las imágenes de Russel Crowe caracterizado como gladiador, Alan Titchmarsh y Charlie Dimmock, que conducen un programa televisivo de jardinería en los EE.UU., y hasta se fabrican placas de pared con la cara de Tony Blair.
Para quienes gustan de los gnomos, no hay viaje a Europa completo sin una visita a la Reserva de los Gnomos, situada en los bosques del norte de Devon, Inglaterra. En esta reserva de casi dos hectáreas encontrará más de mil gnomos y duendes. Los sombreros de gnomo se prestan sin cargo al alquilar aparejos de pesca, así no se incomoda a los duendes.
Hay quienes contemplan a estos alegres personajes sentados en su jardín bajo una luz diferente. La página web FreeTheGnomes.com brinda información sobre el movimiento de Liberación de Gnomos de Jardín y llama a la acción. Proclaman que "Miles de gnomos están esclavizados en los jardines de toda América. Por demasiado tiempo hemos permitido a nuestros vecinos usurpar los derechos de estas amables criaturas del bosque. Únanse a nuestro boicot. Organicen una manifestación. Escriban al congreso. Les mostraremos cómo".
Algunos grupos han tomado la justicia en sus propias manos. En abril de 2000 en París, el Frente de Liberación de Enanos de Jardín, por mucho tiempo inactivo, volvió a la vida, robando unos 20 gnomos en una redada nocturna realizada durante una exhibición en la ciudad. "Reclamamos... que los enanos de jardín dejen de ser ridiculizados y que sean liberados en su hábitat natural", se pronunció la rama parisina del Frente en una declaración que siguió a la huelga de ese fin de semana.
Los gnomos desaparecidos causaron dolores de cabeza a policías de todo el mundo. En mayo de 2004 el periódico El Escocés informó que una pandilla de extravagantes ladrones había dejado a la policía de Lothian a cargo de varios prisioneros muy inusuales: 14 gnomos de jardín. Una anciana se quejó a la policía de que alguien había robado los gnomos de su jardín en el Condado de Fairfax, Washington D.C. Los oficiales de policía instalaron una cámara oculta y sorprendieron al sospechoso con las manos en la masa cuatro veces. La policía reveló que el "chico malo" era un no tan mal perro Labrador llamado Magnum. El perro había estado "cobrando sus presas" y llevándolas a casa. En australia, comenzaron a desaparecer en gran escala los enanos de jardín de un vecindario en particular. Fueron encontrados en un claro del bosque meses más tarde, donde habían sido reunidos alrededor del gnomo más grande, celebrando un cónclave.
Si usted aún no ha sucumbido a la tentación de adquirir una de estas alegres criaturitas, permítame dejarle una reflexión final. Un estudio realizado en Inglaterra en 2003 referente a los elementos a tener en cuenta al momento de vender una propiedad, concluyó que la presencia de un gnomo en el jardín del frente reducía el valor de la casa en U$S 840.
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