Los intensificadores son agentes que podemos añadir a los esprays más usados en jardinería para hacerlos más efectivos. Estos aditivos son comunes en la horticultura comercial, pero por alguna razón aún resultan desconocidos para la mayoría de los jardineros.
Dichos intensificadores se elaboran en base a distintos componentes orgánicos o inorgánicos. A menudo los ingredientes de una marca determinada se mantienen en secreto, como una fórmula de propiedad registrada es conocida sólo por la empresa que la fabrica.
Algunas marcas usan surfactantes en base a siliconas, aceites, agentes emulsionantes y amortiguadores, mientras que otras emplean mezclas de productos como el aceite de pescado, y jabones ácidos grasos. Algunos intensificadores se fabrican exclusivamente a base de cierto aceite de soja emulsionado. De hecho, el jabón ordinario para lavar los platos puede actuar como intensificador, aunque no sea muy poderoso.
Para ser técnicamente correctos, un intensificador es la combinación de dos adyuvantes. Los adyuvantes son sustancias que se añaden a la mezcla de los esprays para aumentar la efectividad del ingrediente activo principal.
Si queremos ser más precisos, debemos aclarar que los intensificadores son adyuvantes surfactantes. Los surfactantes son un tipo de adyuvantes que reducen la tensión superficial de las soluciones, ayudándolas a extenderse y a cubrir las hojas de las plantas con mayor efectividad. Los intensificadores contienen un componente adhesivo que ayuda a adherir el producto a la superficie.
Recientemente llevé a cabo un experimento, rociando las rosas de mi jardín. Había estado aplicándoles un producto casero para evitar que los animales de las proximidades se comieran las plantas.
Preparé dos recipientes de espray. Por cada 4 l. de agua usé dos huevos podridos, cuatro dientes de ajo y una taza de leche desnatada. Mezclé los ingredientes con una batidora y puse la mezcla en dos grandes botellas para espray. Dividí mis rosas en dos secciones. Rocié la primera con la mezcla anterior, añadiéndole 6 cucharadas soperas de jabón para los platos. En la segunda sección usé la mezcla original con el añadido de dos cucharadas soperas de un intensificador comercial.
¿Cuál fué el resultado?
Ambos esprays mantuvieron a los animales alejados de las rosas por un cierto período de tiempo. El espray con jabón protegió las rosas durante seis días a partir del momento de la aplicación. La mezcla con el intensificador comercial consiguió apartar a los animales durante 15 días. Parece obvio que el intensificador había logrado adherir la materia "olorosa" a las plantas mejor que el jabón de platos.
El intensificador también se usa para mantener más brillantes las hojas de las plantas, y da muy buen resultado. Por ejemplo, si usted rocía sus rosas con jabón insecticida (contra los áfidos) y un poco de bicarbonato de sodio (para controlar el óxido y el moho) mezclados con agua y un poco de intensificador, notará de inmediato que el espray se adhiere mejor a las hojas y también las deja más brillantes.
Mezclados con insecticidas, los intensificadores tienen una suerte de efecto sinérgico. No sólo ayudan al insecticida a adherirse mejor a la planta: además lo ayudan a penetrar en los cuerpos de los insectos con los que entra en contacto. Lo más importante quizás es que protege al insecticida o fungicida del lavado por acción de la lluvia y de la descomposición por los rayos solares.
Los intensificadores no son caros, y una pequeña cantidad dura mucho tiempo, así que resultan verdaderamente económicos. Algunos de los insecticidas orgánicos de base vegetal que uso en mi jardín sí son bastante costosos, pero al añadirles un poco de intensificador cunden mucho más, con lo cual logro ahorrar bastante dinero sin dejar de usar mis productos preferidos.
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