La poda de árboles o arbustos es una labor, en contra de lo que muchos piensan, mucho más fácil de lo que parece. Sólo hay que tener en cuenta unos simples consejos: El problema es que la mayorÃa de la gente lo pasa por alto y ejerce esta práctica sin cuidado. El resultado son árboles encorvados e, incluso, una mala cosecha.
- Si se trata de árboles o ramas superiores utilizamos un tijerón podador.
- Las tijeras podadoras existen de mango largo, para las ramas, y de mango corto, para ramillas o ramas de menor tamaño.
Una sierra o serrucho
- Todo lo relacionado con la protección y la seguridad: unos buenos guantes, unas gafas protectoras y unos pláticos protectores para hacer más fácil la posterior labor de limpieza.
Las rosas tienen unos principios especiales de poda que, si se siguen, se conseguirá que estas preciosas flores luzcan en todo su esplendor.
- Sujete la rama y haga un corte limpio. Debe cortar a ½ cm. de una yema exterior, en diagonal hacia adentro para que al regar o llover el agua corra. Si el agua se concentra en la yema, dañarÃa el crecimiento de la flor.
· Podar de manera abierta de manera que, las rosas, queden mirando hacia el sol.
· Quite las ramas que miran hacia el centro y deje las que apuntan hacia afuera.
· La altura queda a gusto del jardinero.
· A las rosas trepadoras hay que despuntarle la guÃa más larga, que se doblará y amarrará a una estaca fija a la tierra. Las yemas latentes brotarán como ramillitas: corte las que muestren flores.
· Las rosas pequeñas se rebajan a la mitad y se le quitan las ramas envejecidas.
· Una rosa de calidad tiene buen botón y tallo largo, lo que se obtiene con poda media a intensa.