Los claveles son unas de las flores más populares y más demandadas por los compradores. Posiblemente, la única que está por delante sea la rosa. Lo que comparten ambas y hace que se entienda su popularidad es la cantidad de colores que presentan, siendo, por supuesto los rojos, los más cotizados. Su aroma es también suave y agradable, adaptable a cualquier pituitaria.
Variedades:
El clavel proviene de la familia de las Carifiláceas, del género Dianthus, que viven durante varios años y se caracteriza por la facilidad con la que permite la recolección de sus flores. Estas plantas comprenden alrededor de 250 especies. Los tipos más conocidos y apreciados son el 'standard' y el 'spray', siendo los del primer tipo de flores más grandes y los de 'spray', más pequeñas. El gusto por la variedad de colores de esta especie, ha provocado la mezcla entre ellos, de ahí la existencia de claveles bicolores, bordeados o estriados.
De todos es conocido que las flores tienen una simbología propia. Pueden expresar sentimientos que no son alegres en todos los casos ni en todas las especies. Sin embargo, el clavel expresa alegría, encanto y amor. También la pasión, de ahí que en España se asocie al folclore. Y en esta especie, cada color tiene su propio significado: por ejemplo, el blanco significa un estado de amor más puro, el rojo es más pasional y refleja admiración hacia la persona que se ama. Pero el amarillo expresa engaño.
El suelo se recomienda que sea poroso y rico, con un buen drenaje. Además, la mayoría de las especies requieren tierras calcáreas. En cuanto a la temperatura, se recomienda que tengan una exposión prolongada al sol y al calor. El riego es de fundamental importancia. Ha de ser regular y, por supuesto, variará en función del calor que haga.
El hecho de que esta especie necesite tanto sol y calor hace que, uno de los países más importantes en volumen de producción sea España y en especial, Andalucía.
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