Es cierto que no hay garantía de que su perro nunca morderá a nadie. Sin embargo, puede reducir el riesgo de mordeduras. Prevenir es curar.
La prevención de mordeduras no es sólo responsabilidad del dueño del perro, pero aquí discutiremos sólo la parte que a éste le concierne.
Lo primero que debe hacer antes de llevar un perro a casa es evaluar su estilo de vida y su entorno.
Es importante consultar a un veterinario, criador o experto en comportamiento canino cuál es la raza más adecuada para usted, su familia y especialmente su vecindario.
Antes de comprar un perro
Los futuros dueños de un perro no deben comprar un animal menor de 8 semanas de edad, pues no son capaces de aprender a controlar sus mordidas.
Es riesgoso comprar un perro de más de 4 meses, pues no se puede predecir su comportamiento. Sin embargo, si va a comprar un perro relativamente "adulto", infórmese de que no tenga un historial de agresividad.
Si algunos de sus hijos le tiene miedo a los perros, trate de postergar la decisión de comprar uno. Debe saber la opinión de su hijo de antemano, si la quiere tener en cuenta. Si su pequeño aún no ha cumplido los 6 años de edad, es aconsejable no comprar perros grandes.
Para los dueños de perros
Según los informes de las sociedades protectoras de animales, los perros castrados tienen menos tendencia a morder. Por eso es importante que usted haga castrar a sus animales, así reducirá sus tendencias agresivas.
Es importante que socialice a su perro. Así disminuirá su tendencia a morder. La socialización aumenta la autoconfianza y reduce el nerviosismo o el temor.
Para socializar a su perro, preséntelo a su familia, a otras personas, y expóngalo temprano a las experiencias que podrían causarle miedo o nerviosismo en el futuro. Logrará que se lleve mejor con otras personas y otros perros.
Un buen entrenamiento también será de ayuda para prevenir mordidas. Tiene que aprender a entrenar a su perro asistiendo a un cursillo de entrenamiento. Ésto también contribuirá a socializar al animal. Enseñe a su perro a obedecer órdenes básicas como "sentado", "déjalo" o "ven". También enséñele a soltar los objetos que tenga en la boca a una orden suya. Si no lo hace, tendrá que quitárselos usted, arriesgándose a ser mordido.
Enseñe a su perro un comportamiento aceptable apuntándolo a clases de obediencia. Así aprenderá a ser sumiso y respetuoso de sus amos en casa. Deben evitarse juegos tales como el "tironeo" o el forcejeo, ya que alientan la agresividad.
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