Puedo decir sin temor a equivocarme, que mi perro me tiene bien entrenado. Mi mejor amigo desde que tenía 6 semanas, mi precioso cachorrito tiene ahora 14 años, está perdiendo la vista, los dientes, y los modales. Gruñe cuando quiere mi cena, me despierta de madrugada para que le dé el agua del vaso que tengo en la mesita para no tener que tomarse la molestia de ir a su bebedero, y me muerde cuando accidentalmente le doy alguna patadita en la cama. No es para nada lo que se podría decir, un perro obediente.
Me gustaría poder decir que no siempre fue así; que hubo un tiempo en el que yo tenía el control y me comporté como la especie superior. Pero la verdad es, que nunca fue así. Incluso antes de traerlo a casa, me preparé y compre cosas para cuando llegara. Le compré todo lo que pudiera necesitar, y convertí mi casa en una mansión para perros. De ninguna manera quería que mi perro se sintiera incómodo en mi, perdón, su casa.
Esto nos lleva al tema del hogar a prueba de cachorritos. Siendo como es tan esencial, es fácil de pasar por alto. Los nuevos propietarios de perros pueden estar tan preocupados de mimar a sus cachorritos que podrían olvidar protegerlos dentro de su propio hogar. Haciendo de tu hogar un lugar seguro para perros te aseguras además de que tendrás un perrito que crecerá contigo. Así que antes de meter un perro en casa, asegúrate que cumples lo siguiente:
Asegura los cables. Como moscas a la miel, los cachorros acuden hipnotizados a los cables, metiéndoselos en la boca y mordiéndolos. No sólo se carga el cable, sino que le puede dar una descarga. Para evitarlo, quita los cables de las zonas por las que se vaya a mover tu perrito. Es imposible eliminarlos por completo, pero siempre puedes poner los cables en alto, y en última instancia, levantar alguna toma o poner regletas.
Vigila tu balcón. Todos los cachorros tienen un pequeño Superman dentro. A pesar de que no pasará nada normalmente, puede ser que cuando comience a levantarse sobre sus patas traseras, o incluso por debajo de los barrotes, caiga al vacío. Ya que no puedes vigilar las 24 horas del día a tu perrito, asegúrate de poner un cubre balcones que puedes encontrar en cualquier centro comercial. Así podrá explorar todo lo que quiera e incluso ver más mundo.
Pon pestillos a tus armarios. Si hay algo que los cachorritos saben, es meterse donde no deben. Los armarios, particularmente aquellos donde guardas trastos de limpieza y demás, son objetivo prioritario de los animalitos. Si consiguen entrar con éxito, pueden coger cosas que los dañarían considerablemente o incluso les causarían la muerte: limpiadores, aguarrás, etc. Poner unos pestillos es tremendamente simple, y solo te llevará unos minutos por armario.
Pon tus plantas en alto. Mi perrito tenía un tremenda habilidad para meterse entre las plantas. Unas veces podría escarbar en ellas, otras orinarse, e incluso podría llegar a comérselas. Tremendo error, pues algunas plantas caseras pueden ser venenosas. Tu veterinario puede proveerte con una lista de plantas que son venenosas. Incluida la aloe vera, las matas de tomates, y algunas otras que parecen inofensivas. Pon estas principalmente en alto, aunque si no quieres arruinar las demás, deberías ponerlas también en alto colgadas del balcón por ejemplo, o de una pared.
Preparar tu hogar para la llegada de un cachorrito puede ahorrarte tiempo y dinero. Pero sobre todo, mantendrá a tu perrito a salvo.
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