Las pulgas son un problema que, desgraciadamente, tanto el perro como el dueño han de sufrir en algún momento. La pulga común no sólo resulta incómodo para el perro, sino que también puede transmitir enfermedades y causarle anemia, sobre todo en los cachorros y en los perros de edad avanzada, más vulnerables debido a sus bajas defensas. Examine a su perro con frecuencia para detectar la presencia de pulgas. Podemos sospechar que el perro tiene pulgas si, se rasca y se da mordiscos intermitentes, junto con la presencia de "suciedad" por pulgas en el pelo, entre las patas traseras del animal o encima de sus extremidades posteriores.
¿Cómo saber si mi perro tiene pulgas?
Para comprobar si su perro tiene pulgas, métalo de pie en una bañera y frote su pelo vigorosamente con las manos. Si caen puntitos negros en la bañera, es posible que se trate de pulgas o de su "suciedad" (excrementos). Sabrá que su perro tiene pulgas si la esos puntitos negros se vuelven rojos al caer al agua.
Dermatitis alérgica
Hay algunos perros que son alérgicos a la saliva de las pulgas, una sola picadura de este insecto hará que se muerdan y se rasquen ansiosamente.Las consecuencias pueden ser enrojecimiento, llagas y caída de pelo. Incluso es posible que algunos perros precisen medicación para evitar que se rasquen y mordisqueen hasta que sea posible erradicar las pulgas.
¿Cómo prevenir las pulgas?
Estos productos actúan evitando que las pulgas piquen o se reproduzcan. Sólo están disponibles por prescripción del veterinario. Se administran en tratamientos por vía oral o tópica (externa) una vez al mes.
Existen otras medidas alternativas para controlar y prevenir las pulgas además del tratamiento que pueda prescribirle el veterinario aunque, como siempre, es recomendable que le pregunte lo que piensa sobre ellos:
La aplicación de champús especiales.
Darle baños para eliminar el mayor número de pulgas posible.
Aplicación de aerosoles.
También existen los collares y peines para eliminar pulgas aunque son sólo remedios a corto plazo y necesitan de un tratamiento más efectivo.
Para la casa, sería recomendable una limpieza exhaustiva a la par que frecuente para impedir que haya pulgas por la casa, junto con la aplicación de nebulizadores para el tratamiento específico de los muebles.
Una mejor alimentación: por sí sola, una dieta sana no supondrá una barrera para las pulgas, pero puede aportar nutrientes que ayuden a reparar el deterioro que causan estos parásitos con su suciedad y sus picaduras en el pelo y en la piel del perro.
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