Enseñar a que tu perro obedezca es muy importante para un propietario que quiera vivir y disfrutar de la compañía de un perro. Esta serie de prácticas no sólo le enseñarán a obedecer sino también a escuchar y a tener el comportamiento que se espera de él.
Cuanto antes empieces a enseñarle cómo debe comportarse, mucho mejor. Quizás la mejor edad es con ocho o diez semanas, porque es la edad en la que aprenden más rápido y es más fácil influir sobre su comportamiento. Es mucho más fácil educar a un cachorro que a un perro adulto que tiene ya asumidos hábitos y costumbres. Sin embargo, también es posible educar a perros adultos pero, como hemos dicho, corregir sus malos hábitos y enseñarle los correctos, te llevará más tiempo.
Se dan muchas situaciones en las que los dueños abandonan a sus perros debido a que éstos tienen comportamientos que no pueden entender. Los perros pueden desarrollar hábitos molestos como morder o ladrar cuándo y dónde se les antoje, pero, lo más embarazoso, y también lo más peligroso, es que desarrollen esas prácticas hacia sus dueños.
Estas situaciones se pueden evitar si se les enseña a comportarse de forma adecuada desde que son pequeños. Ésto hará más fácil y efectiva la comunicación entre tu mascota y tú.
Educar a un perro le infundirá disciplina y le ayudar a reconocer comportamientos que no debe tener. Si se hace de forma adecuada, esta educación regulará el comportamiento de tu perro y le hará responder de forma adecuada a las expectativas que de él se tendrán.
Hay muchos propietarios que se preguntan si es aconsejable ingresar a su perro en una escuela donde les enseñen educación y a cumplir las normas. Es verdad que esto puede ser mucho más fácil, contar con un educador profesional y una escuela especializada que enseñen, tanto al perro como al dueño, a interpretar una orden. Sin embargo, si se tienen incentivos para ello y dispones de tiempo, es mucho mejor educarlo en casa. El perro se acostumbrará a hacerlo de una forma más natural y relajada en un ambiente que conoce mejor.
Da igual donde decidas educarlo, hay reglas universales que todos los perros y sus dueños deben seguir:
1. Una educación eficaz no se basa en imponer reglas estrictas y castigos. Es normal que un perro no entienda de primeras, por qué debe hacer lo que le dices. Por consiguiente, para conseguir que tu mascota haga lo que tú quieras, debes hacer que lo aprenda de manera divertida.
2. Constancia: lo más importante es tener constancia sobre todo cuando se les está corrigiendo los hábitos más molestos. Utiliza siempre la misma órden para una tarea específica, de manera que la memorice siempre de la misma manera. No lo confundas utilizando diferentes órdenes para una misma tarea.
Desde el momento en que estableces una norma para tu perro, no dejes de recordársela en ningún momento. Por ejemplo, si no quieres que entre a la cocina o tu dormitorio, no cedas ni una sola vez. Así sólo conseguirás confundirlo y no sabrá cuando hace bien las cosas. Por supuesto, hazle saber a toda tu familia cuáles son las reglas que hay que seguir con el perro. De nada sirve que le enseñemos, si después llega otro miembro de la familia y le consiente todo.
3. Hazle saber cuándo es esencial un buen comportamiento y prémiale cuando tenga un comportamiento acertado. Así sabrá que si lo hace siempre, tendrá recompensa por ello.
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