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¿Cuántas veces ha visto morder a su perro aquà y allá? ¿Morder, sin ton ni son, de forma repetitiva? En unos casos, tal vez se trate de un comportamiento absolutamente normal, en otros, por lo persistente, no lo es y puede ser un indicativo de que algo no va bien en la salud de su perro. Si es asÃ, hay que tener en cuenta de que puede tratarse de un comportamiento que puede esconder necesidades no cubiertas o algún tipo de trastorno.
Por lo que se refiere a morder como comportamiento corriente, comentarle que los perros lo hacen porque es una de sus formas de relacionarse con el medio, en su hocico hay diferentes órganos sensoriales que le permiten estar conectados con lo que les rodea, especialmente con el apoyo de su prodigioso olfato. Con su boca, tocan y muerden y con ello descubren texturas, tactos, olores, sabores...
Pero, los perros también suelen morder por puro aburrimiento, se trata, por tanto, de una serie de actos repetitivos que al animal parecen devolverle un estado de control sobre su entorno. HabrÃa que ser perro para saber cuanto le satisfacen esas acciones ¿no cree?
Esta supuesta satisfacción perruna por morder es más evidente en los cachorros, aunque en esos casos tal vez se trate de una acción escrutadora que presumimos de todos los animales jóvenes que intentan aprender por experiencia propia.
Entre las condiciones negativas de morder en los perros está su necesidad de aliviar el dolor de muelas y dientes o bien, algo mejor, para estimular por sà mismos, de forma natural, como una acción instintiva, el crecimiento de su dentición.
 Flickr Creative Commons AjMexico
Los dientes de un perro pueden comenzar a crecer entre las tres y cuatro semanas de vida y estar plenamente desarrollados a la octava semana. Un cachorro de perro, recuérdelo, tiene 28 dientes en su hocico. Los dientes definitivos sustituirán a los de leche a los cuatro o cinco meses, y, sólo a partir de ese momento, los perros podrán masticar objetos duros con todas sus piezas, que en los adultos sumarán 42.
Si su problema es que el perro muerde sus muebles en esos momentos de crecimiento de su dentición, la solución pasa por comprar un mordedor como los que se venden en las tiendas de animales para que su perro se desahogue con él. Resumiendo, si su perro no deja de morder fuera de esos periodos de tiempo señalados, la causa hay que buscarla en otro lugar.
Un motivo para que un perro no deje de morder y de roer puede ser el estrés, la pérdida de un compañero de juegos, un cambio de entorno, en una casa nueva, una modificación en los horarios de comida o de descanso, todo eso, y más puede desencadenar que el animal desarrolle un estado de ansiedad del que morder sólo es un desahogo par sus tensiones.
Por último, si la tendencia de los cachorros es morder durante la fase de crecimiento de su dentición, lo normal es que desaparezca ese comportamiento. Si no lo hace, habrá que enseñarle al perro que su juguete es lo que deben morder y no los cables de la corriente eléctrica.
En las tiendas de animales, podrá encontrar repelentes, con sabores amargos y desagradables, con los que usted puede rociar esos cables que tanto le preocupan, o lo que sea, para que su perro no los muerda. Aunque la educación, empleando la firmeza, que no la violencia verbal o fÃsica, es preferible, porque, como comprenderá, su perro dejará de morder los cables, pero irá a por otra presa, ¿las patas de su sillón? Tal vez.
Perros con ansia de morder.
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