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Seguro que ha oÃdo infinidad de veces esa frase hecha de 'loco como un gato'. Y es que, en muchas ocasiones, el comportamiento poco usual y hasta imprevisible nos crea esa sensación de que algunos gatos, eso, les falta 'una luna'.
En favor de los gatos, se puede decir que son animales hipersensibles, asustadizos, que saltan a la primera y que muchas situaciones banales les produce stress y hasta los saca de quicio.
Pero, independientemente de todas esas valoraciones, los gatos, como mamÃferos, como nosotros, comparten con las personas una psicologÃa también de mamÃferos. Como nosotros están expuestos a problemas mentales, a depresiones y a trastornos psÃquicos en toda regla.
De eso vamos a hablar en este artÃculo, de los problemas mentales de los gatos. De cómo descubrirlos en su comportamiento habitual, observándolos, en casa, por ejemplo.
Aletargamiento. Si los gatos que suelen ser animales vivos, con movimientos impulsivos, especialmente los jóvenes, presentan signos de pasividad, de aletargamiento, haga que lo observe un veterinario. Esa pasividad, esa falta de movimiento y hasta esa somnolencia pueden ser causa de un problema mental.
Agresividad sin razón. Los gatos, ya lo hemos comentado, se sorprenden con mucha frecuencia y su reacción a veces se deja ver como una respuesta de autodefensa, se ponen a la defensiva.
Pero, observe bien esa actitud, porque si surge de manera inesperada sin causa aparente alguna, tal vez no estemos ante la manifestación de una patologÃa, la de la rabia, o la de algún tipo de cáncer, sino ante uno de esos problemas mentales que venimos comentando.
 Flickr Creative Commons Dlombardia y Weimar Meneses
Recuerde que esta agresividad sin razón no debe confundirse con su tendencia a la defensa de su territorio o la que demuestra en sus juegos que guardan relación con muchas otras condiciones y que son absolutamente normales.
Micción descontrolada. Los gatos que de forma sorpresiva se ponen a orinar por toda la casa, incluso de forma compulsiva, y que no lo hacen en su arena; pueden sufrir también de stress.
Un stress que puede desencadenar, por su sostenimiento en el tiempo, una afección mental que hay que tratar. La forma más rápida de hacerlo es haciendo desaparecer las condiciones que han disparado el nerviosismo de los gatos. Analice la situación y tome medidas.
Recuerde también que un simple cambio de muebles, ruidos intolerables en su entorno o la compañÃa de otros animales o de otros gatos potencialmente rivales en su mismo territorio son causas suficientes para cambiar el temperamento y el comportamiento de los gatos.
¿Y cómo se puede prevenir los desarreglos mentales de los gatos? Del stress, ya hemos comentado algo. Pero una manera de mejorar la socialización de los gatos, una forma de motivarlos puede conseguirse con la acción de jugar regularmente con ellos y con sus juguetes especiales para los gatos.
Otra forma de prevenir: Una buena dieta, con proteÃnas suficientes, con fibra y con buenas dosis de vitamina B. Todos estos componentes se han demostrado eficaces en esa prevención de la que hablamos.
Gatos, una locura de animal.
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