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Muchos piensan que los gatos son animales antisociales, pero no es así. Establecen lazos con otros gatos del vecindario, con sus propietarios e incluso con otras mascotas como perros y pájaros. Se comunican entre sí y con nosotros de diversas maneras.

En la comunicación felina interviene un agudo sentido del olfato. Cuando usted regresa a casa, su gato lo huele con cuidado y luego frota su cara contra sus piernas. En este momento está dejando en usted su olor, marcándolo como su propio territorio. A lo largo del día, otras moléculas odoríferas se adhieren a sus ropas, y el gato debe volver a “marcarlo” para tapar esos otros aromas.

Los gatos también se comunican por medio del lenguaje corporal. La postura de su felino, sus expresiones faciales, la posición de la cola, las orejas y los bigotes le indicarán cómo se siente su mascota.

Una cola erizada, recta, o una que se balancea hacia adelante y atrás son señales de advertencia. Si un gato está a la defensiva, la cola estará arqueada. Sisear y retroceder con las orejas aplastadas contra la cabeza son otras señales de defensa. Puede comprender el estado de ánimo de un gato mirando sus ojos. Las pupilas amplias, dilatadas, comunican ira o miedo. Un gato satisfecho parpadeará ligeramente o mantendrá los párpados semicerrados.

Probablemente existen muchos más movimientos que envían señales, pero son tan sutiles que sólo otro gato podría captarlos e interpretarlos. Ésto explica por qué los gatos parecen “leer las mentes”. Dos gatos pueden mirarse uno a otro sin moverse durante largo rato, y luego, bruscamente, ponerse en movimiento. ¿Cuál fue la señal? ¿Un temblor o un movimiento del labio, quizás, una inclinación de la cabeza? Sólo los gatos lo saben.

¿Sabía que existen al menos diecinueve tipos de maullidos?

Tratándose de sonidos, los gatos hacen más que “miau”. Sus vocalizaciones se clasifican en tres grupos: murmullos, sonidos a boca abierta/cerrada y sonidos de intensidad. Los murmullos incluyen el sonido muy bajo que emiten los gatos cuando se les da una golosina, así como el famoso ronroneo. El ronroneo se interpreta por lo general como un signo de satisfacción, pero se trata más bien de la vocalización de emociones intensas. De hecho, un gato herido o uno que ha sido cogido por un extraño (como el veterinario), suelen ronronear.

Las vocalizaciones a boca cerrada / abierta icluyen todas las variantes del maullido que el gato usa para darle la bienvenida a su dueño, para pedir comida o demandar atención. Los sonidos de intensidad se producen cuando el gato mantiene la boca abierta durante todo el tiempo que dura la vocalización. Éstos son vocalizaciones altamente emocionales que muestran miedo, enfado o dolor agudo.

Algunos gatos son más “conversadores” que otros. Mucha gente nota las diferencias entre los sonidos que emiten sus mascotas comparados con los de los gatos de otras personas. Unos pocos creen que sus gatos han aprendido a imitar la sintaxis y el timbre de ciertas palabras. Sea cierto o no, la verdad es que cuanto más tiempo pase usted con su gato, mejor podrá comunicarse con él.