Es normal perder cabello a diario; de hecho, todos perdemos entre 100 y 125 cabellos por día. El pelo se cae porque ha llegado al final de su ciclo de crecimiento. En un momento dado, el 10% de nuestros cabellos entran en lo que se llama una "etapa de reposo" y luego de dos o tres meses, caen y son reemplazados por cabellos nuevos. Sin embargo, mucha gente experimenta una caída de cabello superior a la normal.
Cuando nos hacemos mayores, tanto hombres como mujeres sufrimos pérdida de pelo. Éste es un signo normal del envejecimiento. El fenómeno, llamado "alopecia androgénica", es la causa del 95% de la caída del cabello. La alopecia androgénica puede ser hereditaria y afecta a unos más que a otros. En los hombres comúnmente se la llama "patrón masculino de calvicie". Se caracteriza por el retroceso de la línea del pelo y calvicie en la parte superior de la cabeza. Las mujeres nunca se quedan completamente calvas, aún si su pérdida de cabello es severa. En vez de éso, la caída del pelo se produce en forma pareja en todo el cuero cabelludo.
Las hormonas juegan un papel protagónico en la alopecia androgénica. Dicho de manera simple, tanto hombres como mujeres producen testosterona. Ésta, con la ayuda de la enzima 5-alfa-reductasa, puede transformarse en dihidrotestosterona (DHT). La DHT encoge los folículos pilosos, haciendo que las membranas del cuero cabelludo se engrosen, se tornen rígidas y reciban menos irrigación sanguínea. Todo ello hace que los folículos pilosos se atrofien. Como consecuencia, el cabello que se cae no es reemplazado.
No hace falta aclarar que los hombres producen más testosterona que las mujeres, y por lo tanto, sufren mayor pérdida del cabello.
La alopecia androgénica es la razón principal de la caída del pelo, pero no la única. Algunas disfunciones de la salud como el hipotiroidismo, los parásitos y las infecciones micóticas también pueden ocasionar pérdida del cabello. Ciertos medicamentos para licuar la sangre, la medicación contra la gota, las píldoras anticonceptivas y el excesivo consumo de vitamina A causan una pérdida de cabello repentina o anormal, al igual que una dieta de choque, cambios hormonales violentos, la quimioterapia y la radiación.
El estrés, el embarazo o las intervenciones quirúrgicas también ocasionan pérdida del pelo, que no se evidencia hasta pasados dos o tres meses del suceso estresante. El estrés puede ralentizar el crecimiento capilar porque hace que un gran número de cabellos entren en la fase de reposo mientras que no crecen nuevos cabellos.
Nota: La caída del cabello puede ser un signo de alerta de desórdenes más serios como el lupus o la diabetes, así que es importante hablar con el doctor en cuanto se presenta el problema.
Consejos para la recuperación
Si está tomando medicamentos recetados, hable con su doctor y vean si su medicación puede ser la causa de su pérdida de cabello.
Evite mega-dosis de vitamina A. Demasiada vitamina A hace caer el pelo.
Haga gimnasia, practique yoga, medite o encuentre otra actividad que lo ayude a reducir su ansiedad y su nivel de estrés.
Para las mujeres, es recomendable que hagan controlar su nivel de hormonas femeninas. Si hay algún desequilibrio, consulte con su médico o farmacéutico sobre la posibilidad de tomar hormonas que reemplacen las que le faltan.
Si suele peinarse con coletas, rodetes, utilizar tijeras de rizar, secador de cabello o rulos, trate de cambiar su peinado a otro que sea menos tensionante para su pelo y su cuero cabelludo.
Si los baños de aceite o productos químicos como los líquidos de permanentes le causan inflamación del cuero cabelludo, interrumpa su uso o reduzca el número de aplicaciones.
Use champúes y acondicionadores suaves para evitar una excesiva detersión o un daño innecesario para su pelo.
Para los hombres, algunas hierbas como la palma serrada y la raíz de regaliz bloquean la formación de DHT. Los suplementos con zinc surten el mismo efecto, además del beneficio de que previenen el ensanchamiento de la próstata.
Masajee su cuero cabelludo con aceite de romero diluído en aceite de oliva. El aceite de romero y los masajes al cuero cabelludo estimulan la circulación y promueven el crecimiento capilar.
Repito: si usted está experimentando una pérdida de cabello, consulte a su doctor para asegurarse de que no esté causada por un desorden más serio.
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