En los últimos años, la medicina alternativa ha escalado hasta ponerse al frente del campo médico. Durante el año 2004 se realizaron encuestas sobre el tema, llegándose a saber que más de un tercio de la población adulta de occidente recurre a la medicina alternativa.
La herboristería es uno de los componentes de la medicina alternativa. Lo que para algunos es sólo una "moda", es en realidad una tradición secular. De hecho, muchos de los medicamentos que usamos hoy fueron creados originariamente con ingredientes naturales.
Ciertas drogas como el opio (de las amapolas), la aspirina (de la corteza de sauce blanco), la digitalina (de la planta llamada digital) y la quinina (del árbol de quina o cinchona). Curiosamente, la versión sintética de la aspirina se atribuye al inicio de la industria farmacéutica. La creó un químico que trabajaba para la Compañía Friedrich Bayer en Alemania. La empresa registró el término "aspirina" como marca pero Bayer perdió sus derechos de patente cuando los aliados tomaron el poder y vendieron los derechos en el extranjero después de la Segunda Guerra Mundial.
Éstos son tres remedios herbales que le ayudarán a combatir afecciones muy comunes:
1. Artritis
El término artritis se traduce literalmente como "inflamación de las coyunturas". Si sufre de artritis, probablemente tome medicamentos para combatir sus efectos o haya intentado otros "remedios caseros". Si aún no ha probado con la "urticación", tal vez le interese intentarlo, ya que puede resultarle efectiva. La palabra "urticación" viene del nombre botánico Urtica Dioica y tiene unos 2.000 años de antigüedad, remontándose a tiempos bíblicos. La Urtica Dioica es la muy conocida ortiga. El tratamiento consiste en coger las ortigas con una mano protegida por un guante y frotar las articulaciones doloridas con las hojas. Puede sonar extravagante, pero se han comprobado sus efectos benéficos en muchos pacientes afectados de artritis que ahora cultivan sus propias ortigas para continuar con el tratamiento.
2. Alta presión sanguínea.
Pruebe con una sopa de verduras. Sí, sopa de verduras. Prepárela con algunas de las siguientes: apio, ajo, cardo, Kudzu, cebolla, tomate, bróccoli, zanahoria, verdolaga (o cualquier otra que contenga magnesio), azafrán, valeriana, hinojo, orégano, pimienta negra, albahaca y orégano. Tómela con regularidad. Elimine de su dieta el cerdo, la carne vacuna y el alcohol. Consuma más alimentos vegetales, hierbas, y siga una dieta vitamínica.
3. Caspa.
Haga su propio acondicionador capilar. Mezcle una cucharadita de té de sal de mesa con 6 tazas de agua. Caliente hasta que la sal se disuelva. Corte unos 10g. de Celidonia (también conocida como verruguera) fresca, o mida media taza de la planta seca molida. Añada a la solución. Deje reposar por 2 horas. Luego hierva lentamente la preparación por 20 minutos. Cuele el preparado. Añada 25 gr. de glicerina y continúe hirviendo a fuego lento hasta que el líquido quede reducido a dos tazas. Filtre la solución y envásela. Guárdela en lugar fresco. Aplíquesela una o dos veces al día como enjuague capilar.
IMPORTANTE: Asegúrese de informar a su médico y a su herbolario sobre los medicamentos y tratamientos herbales que esté tomando.
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