La ingesta regular de apio ayuda a controlar la alta presión sanguínea sin necesidad de usar medicamentos. Esta es una afirmación realizada por el Centro de Investigaciones Hematológicas de Hunan, China.
El apio contiene una sustancia natural, la apigenina, que dilata los vasos sanguíneos y contribuye a prevenir la tensión alta. También posee pequeñas cantidades de 3-n-butilftalida (3nb), que baja la presión al relajar los pequeños músculos que sostienen los vasos. La 3nb también disminuye los niveles de las hormonas del estrés, llamadas catecolaminas.
En el Medio Oriente se les suele administrar 250 g. diarios de apio a los pacientes que sufren de hipertensión. Según las investigaciones realizadas por la Universidad de Chicago, los animales alimentados con extractos de apio tienen una tensión sanguínea 14 veces menor que aquellos que no reciben los extractos. Los animales estudiados recibieron el equivalente a 2 tallos de apio al día. Su presión sistólica descendió un promedio de 15 puntos.
Comparado con otros vegetales, el apio tiene un contenido más alto de sodio, por lo que satisface las necesidades de este mineral en dietas bajas en sal. También posee altos valores en potasio. Ésto lo hace excelente para personas que toman medicamentos contra la hipertensión. El apio contiene 341 mg. de potasio y 125 mg. de sodio por cada ración de 100g. Cualquier alimento con una proporción de 3 partes de potasio por 1 de sodio es buena para las personas con alta tensión. En el cuerpo, la relación potasio - sodio es más que 2 a 1. La mayoría de los alimentos preparados, incluyendo los vegetales cocidos, tienen una relación diez veces menor.
Una dieta alta en sodio provoca la retención de sal en las células, junto con una gran cantidad de agua. Se necesita una gran cantidad de potasio para desplazar el sodio acumulado en las células. Sin potasio, las células de los tejidos retienen agua con sodio. En estos casos los médicos prescriben diuréticos, para extraer el exceso de agua y sodio del organismo. Como consecuencia, los diuréticos bajan la presión sanguínea. Pero al extraer el sodio, junto con él también se extrae el potasio del cuerpo. Por ello, junto con los diuréticos y otros medicamentos contra la hipertensión, se suelen prescribir suplementos de potasio.
El apio contiene una sustancia diurética natural y ha sido usado tradicionalmente para tratar la obesidad porque tiende a eliminar agua del organismo. Pero a diferencia de las drogas sintéticas, el apio produce diuresis sin desequilibrar la proporción sodio - potasio del cuerpo.
Para aquellas personas que sólo tienen una tensión leve a medianamente alta, la ingestión de apio puede resultar suficiente para disminuir la presión a niveles normales. Pero incluso para aquellos con serios problemas de hipertensión, el apio puede ser de gran ayuda, complementando la acción de los medicamentos, por lo cual se hacen necesarias menores dosis de sustancias sintéticas para reducir la tensión.
El apio es un vegetal de sabor fresco y agradable, y con bajísimas calorías, por lo que es indicado para ensaladas y guarniciones en las dietas para bajar de peso. Y ofrece el importantísimo beneficio de regular las sales en el organismo y controlar la tensión sanguínea. Incluya apio en su dieta y se asegurará un mayor bienestar.
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