Comer de cuatro a seis pequeñas comidas diarias es, verdaderamente, la clave para una vida sana en un cuerpo sano.
Comer con frecuencia hace que no perdamos el nivel de calorías adecuado a nuestro cuerpo. Muchos de nosotros, en realidad, no comemos lo suficiente. Estamos todo el día pendientes del horario, el estrés, intentando hacer ejercicio (o no), y todo eso aportando a nuestro cuerpo la mínima energía, con tan sólo tres comidas al día (y algunos menos). Y después nos preguntamos el motivo de sentirnos faltos de fuerzas, o de nuestra pérdida de peso. Si nos aseguramos de comer las veces adecuadas que nuestro cuerpo pide, le estaremos aportando las calorías necesarias.
Tiene que comer más si va a quemar más calorías. Esto no quiere decir, lógicamente, que deba atiborrarse a comer seis veces al día. Lo que significa es que debemos hacer comidas en cantidad adecuada y las veces necesarias, comidas con proteínas, carbohidratos, y algo de grasa también. Cuando restinge la ingesta de calorías quitándose de comer, su cuerpo rechaza soltar la grasa extra. Si, por el contrario, come como le recomendamos, mantendrá sus niveles de energía durante todo el día, y se acabó la fatiga del mediodía, causada por la bajada del nivel de azúcar en la sangre. Y, otra cosa: cuando el nivel de azúcar en la sangre desciende, su subconsciente le mandará un mensaje de que vaya a buscar azúcar, y probablemente usted no se resistirá a la tomar cualquier chuchería a su alcance.
Puede que no se de cuenta, pero la comida afecta a su estado de ánimo. Cuando no come lo suficiente, o cuando no come adecuadamente, su carácter cambia radicalmente. Es su cuerpo, que intenta desesperadamente mandarle un mensaje. Y los seres que le rodean le aseguro notarán ese cambio de humor. Pero su estado anímico no será lo único que mejore con una alimentación adecuada, el sistema digestivo también funcionará mejor. No estamos "diseñados" para trabajar con nuestro sistema digestivo sobrecargado. En realidad, comer en exceso o escasamente, es perjudicial para la salud de todos nuestros órganos internos. Dele a su cuerpo comida en pequeñas cantidades las veces necesarias y sus órganos interiores apreciarán la diferencia.
Seamos francos, comer con más frecuencia lleva su tiempo y dedicación. Pero es posible hacerlo, así que cuando ponga interés en ello, cada vez se acostumbrará a la nueva rutina más y más. Se sorprenderá al ver con qué rapidez empieza a aprender sobre nutrición, con sólo prestar un poco de atención. Su cuerpo notará muy pronto una vez que comience a comer frecuentemente. Se acostumbrará a comer algo al menos cada tres horas. Y eso es bueno. Su cuerpo le dirá cuándo y qué comer.
Haga la prueba, ¿qué tiene que perder?, sólo peso y malos hábitos alimenticios. Rétese a usted mismo y a ver qué pasa. Le proporcionará un buen tema de conversación.
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