En circunstancias normales, las purinas que se encuentran en los alimentos se deshacen en ácido úrico y el cuerpo las elimina sin problemas. Sin embargo en alguien con gota, conseguir este ácido úrico es problemático y el resultado son dolorosas cristalizaciones de las articulaciones, protagonistas en los procesos de gota. Cuando esto sucede hay medicamentos que pueden aliviar el dolor pero lo mejor que se puede hacer es buscar alimentos bajos en purina y tomarlos en la mayor parte de nuestra dieta.
Hay algunas indicaciones generales para una dieta baja en purina, pero consulte siempre a su médico como complemento a esta información. Una dieta baja en purina contiene casi el 50% de carbohidratos cada día y no más del 30% de la ingesta diaría ha de consistir en grasas. El resto deberían ser recursos proteínicos saludables y bajos en purina. La bebidas que normalmente se prohiben en otras dietas son adecuadas en este caso. Esto incluye los refrescos y el café. La razón es que actúan como diuréticos, ayudando a nuestro cuerpo a eliminar el exceso de ácido úrico. Es importante beber muchísima agua para mantener nuestro cuerpo bien hidratado. El alcohol, sin embargo, en la mayoría de sus presentaciones no es algo que sea recomendable.
Cuando busque alimentos bajos en purina para su dieta pude encontrar gran variedad de ellos que puede tomar y que no le van a causar problemas con su gota. El queso y la leche son adecuados siempre que sean bajos en grasas. Puden también deleitarse con gelatinas y una gran variedad de frutas y zumos. Puede tomar dulces pero recuerde vigilar las calorías si esta procurando rebajar su peso. También puede tomar alimentos como la pasta.
Cuando escoja alimentos bajos en purina puede tomar algunos que tengan un nivel medio una vez al día, siempre que esto no le ocasiones molestias en su salud. Entre estos alimentos se encuentran carnes como la ternera, el cerdo, e incluso el pollo. Algunos mariscos son también relativamente aptos. Deberá experimentar para encontrar cuáles le perjudican y cuáles le van bien. A medida que vaya reduciendo su ingesta de purinas se irá sientiendo mejor día a día. Podría tomar sopa de marisco en ocasiones, siempre que limite la cantidad y no tome otros alimentos con un contenido medio en purina durante el resto del día.
Puede que al principio resulte un poco duro buscar nuevos alimentos pero después de un tempo se acostumbrará a leer las etiquetas y hacerse una idea de lo que le funciona y lo que no. Cualquier dieta especial requiere un cierto trabajo, y la dieta baja en purina no es una excepción. Después de un tiempo leyendo y descifrando los componentes en el supermercado y leyendo los ingredientes de los productos será algo natural para usted, y se acostumbrará a conocer como componer su propio menú sin tener que pensar demasiado. Se sentirá mejor y esto será la motivación que necesita.
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