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Al oír el término “insuficiencia cardíaca” mucha gente piensa en una situación de emergencia que se presenta sin aviso. Pero la verdad es que las personas que sufren de esta dolencia pueden llevar una vida relativamente activa y normal. Ésto es gracias a que la medicina ha ayudado a que las personas afectadas comprendan en profundidad su síndrome, puedan cuidar de sí mismas y, lo más importante, se aseguren de seguir un tratamiento para su problema. Educar a los pacientes y sus familias es un paso fundamental para enfrentar esta dolencia.

La insuficiencia cardíaca no es un ataque cardíaco

La insuficiencia cardíaca no significa que el corazón se detenga o esté a punto de detenerse. Sencillamente, el corazón no está bombeando sangre a través del organismo tan bien como debería. Cuando ésto ocurre, la sangre retrocede en los vasos sanguíneos que rodean los pulmones y puede causar filtraciones o entrada de fluido en aquéllos. Este fluido ocasiona congestión y dificulta la respiración. También puede retroceder hacia las piernas y pies, causando hinchazón.

¿Cuáles son las causas de la insuficiencia cardíaca?

Algunas de sus causas más frecuentes son: un ataque cardíaco, un historial de hipertensión (tensión sanguínea alta), una infección que ha atacado al músculo cardíaco, o anormalidades genéticas.

¿La insuficiencia cardíaca es común?

Esta dolencia afecta a muchos millones de personas en todo el mundo, diagnosticándose miles de nuevos casos a diario. La insuficiencia cardíaca es la única enfermedad cardiovascular que va en aumento en la población mundial y constituye la causa más frecuente de hospitalización de pacientes mayores de 65 años. Aunque se presenta con mayor frecuencia en personas de 65 años o más, no se limita a estas edades. No discrimina entre hombres y mujeres y afecta a todos los grupos étnicos.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Los factores de riesgo para la insuficiencia cardíaca son: fumar, el exceso de peso, colesterol alto, hipertensión, diabetes, problemas en las válvulas cardíacas y antecedentes familiares. A veces las causas son desconocidas. Beber demasiado alcohol durante períodos de tiempo prolongados también constituye un factor de riesgo.

Los individuos que presentan condiciones de riesgo deben procurar reducirlas todo lo posible: dejar el tabaco, controlarse la tensión sanguínea, perder peso, alimentarse adecuadamente, hacer ejercicio físico, beber con moderación, controlar los niveles de azúcar si son diabéticos. Si hay antecedentes familiares, deberán asegurarse de comentarlos con su médico.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas más comunes de insuficiencia cardíaca incluyen: dificultades respiratorias (falta de aliento al subir escaleras o realizar actividades simples; problemas para respirar al acostarse o estar en reposo. Si se despierta sin aliento por la noche, puede aliviarse colocando 2 o 3 almohadas bajo la cabeza), sensación habitual de cansancio e hinchazón de los pies, tobillos o piernas.

Si usted sospecha que está experimentando síntomas de insuficiencia cardíaca, pida una cita con su médico. El control médico es esencial, porque los síntomas de insuficiencia cardíaca se confunden fácilmente con los signos de envejecimiento y otras afecciones.

La insuficiencia cardíaca es tratable

Una vez que se desarrolla la insuficiencia cardíaca, el control médico es la mejor forma de prevenir su progreso. Es importante comenzar el tratamiento en la etapa temprana de esta afección. Hoy en día existe una variedad de medicamentos (inhibidores del ACE, beta-bloqueantes, Digoxina, diuréticos, antagonistas de la aldosterona) de probados efectos en el alivio de los síntomas, que mejoran la calidad de vida y la prolongan. En muchos casos es posible detener o incluso revertir el avance de esta enfermedad. También hay dispositivos como desfibriladores y tipos especiales de marcapasos que mejoran el funcionamiento cardíaco y se usan conjuntamente con la medicación. Sin embargo, insistimos en que el diagnóstico temprano es la clave en estos casos.

Con los nuevos tratamientos, las perspectivas de los pacientes con insuficiencia cardíaca han mejorado considerablemente. Muchos pueden retomar sus actividades normales, a veces con mínimas limitaciones. Una calidad de vida satisfactoria es más fácil de lograr hoy en día que diez años atrás. Junto con la mejora en la calidad de vida, los pacientes con insuficiencia cardíaca también disfrutan de un tiempo de vida mucho más largo que el que podían esperar en el pasado.

Conozca sus riesgos y sus opciones

Insistimos: acudir al médico apenas se notan los primeros síntomas es esencial en el tratamiento de la enfermedad. Usted tiene el derecho (y el deber para consigo mismo y los suyos) de obtener toda la información que le ayude, al igual que a su familia, a saber qué debe hacer. Asesórese sobre su dieta, medicación, cuidados personales, ejercicios y actividades diversas; aprenda a enfrentar los sentimientos de crisis que puede acarrear la enfermedad, obtenga consejos para que sus familiares y amigos le ayuden a seguir las pautas de vida correctas, y sepa qué hacer ante los cambios de ritmo cardíaco que puedan producirse. La medicina le permitirá vivir una existencia plena, pero el primer paso depende de usted.