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“Lo mejor del verano es que puedo jugar todo el día con mis amigos del barrio. Éso… ¡y que no voy al cole por tres meses!”, dice Alberto, de once años.

Para los niños y sus padres, que han esperado durante meses la oportunidad de estar al aire libre, los días cálidos y soleados significan que ha llegado el tiempo de los partidos de fútbol, el skate, la natación y toneladas de diversión en espacios abiertos. Pero para los niños que sufren de alergias estacionales, el tiempo caluroso puede implicar el inicio de síntomas como estornudos, picores, ojos llorosos, narices congestionadas y garganta irritada.

Millones de niños sufren de alergias estacionales que se desatan durante sus actividades físicas al aire libre. Lo más recomendable es administrar a los niños con este problema una medicación especialmente diseñada para su edad, que alivie los síntomas alérgicos y les permita estar fuera de casa.

No sólo las alergias pueden estropear la diversión estival. La deshidratación, las rodillas despellejadas a causa de caídas, las picaduras de insectos y las quemaduras solares pueden ser obstáculos que impedirán al niño disfrutar de las actividades al aire libre.

Antes de dejar que sus hijos salgan a jugar, asegúrese de tomar algunas precauciones que dependen del sentido común. Aquí les damos algunas claves de seguridad basadas no sólo en consejos médicos, sino también en la experiencia de muchos padres.

  • No te quemes. Aplique pantalla solar generosamente sobre la piel de su hijo y deje que se absorba durante 15 a 30 minutos antes de que el niño salga de casa. Espárzala sobre todas las áreas de piel expuestas al sol, incluyendo las orejas, la nariz y el cuello, y aplique también un protector labial de factor 15. Renueve la aplicación cada dos horas, o menos si el niño ha estado sudando o nadando
  • Cuidado con las plantas venenosas. Aprenda a identificar la hiedra venenosa, los arbustos venenosos, el roble venenoso, etc. Estas plantas causan erupciones rojizas con hinchazón o ampollas. La hiedra venenosa tiene hogas de un verde vivo, formadas por tres lóbulos irregulares. Del tallo principal crecen pequeños ramos de florecillas verdosas. El roble venenoso también tiene hojas trilobuladas, pero los lóbulos están mucho más separados entre sí que los de la hiedra. El arbusto venenoso de California tiene flores verdes y racimos aislados de frutos blancos.
  • Sea precavido. Mantenga las abejas a distancia evitando que los niños usen jabones, desodorantes y champús perfumados. Haga que usen ropas de colores claros, que atraen mucho menos a los insectos que las ropas oscuras. Si una abeja se posa sobre la piel de su hijo, dígale que se quede inmóvil como una estatua: tratar de espantar una abeja la incitará a picar. Si el niño sufre una picadura, lave el área con agua y jabón y aplique hielo para reducir la hinchazón.
  • Evite la deshidratación. Asegúrese de que los niños beban líquidos adecuados antes, durante y después de las actividades al aire libre. Los niños se deshidratan con facilidad cuando pasan mucho tiempo fuera, así que sepa reconocer los síntomas de la deshidratación: sed, debilitamiento, dolores de cabeza, orina oscura o una leve disminución en el peso corporal.
  • Heridas menores. Si su hijo se despelleja las rodillas o los codos, detenga la sangre por presión directa sobre las heridas, y recuerde seguir estos tres pasos: limpie la raspadura con un jabón suave y agua; cúbrala con una pomada antibiótica para prevenir la infección y reducir el tamaño de la herida; cúbrala con una venda estéril para protegerla de mayores daños.

Siguiendo estas sencillas sugerencias, se asegurará de que tanto sus hijos como usted pasen un verano divertido y relajante.