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La asertividad es una cualidad de cualidades humanas. Por asertividad, se entiende la capacidad de hacernos comprender, para relacionarnos de forma eficiente, para que nuestras demandas sean atendidas teniendo en cuenta un cuidadoso y consciente respeto de las necesidades de los demás.

La asertividad implica saber comunicar con el tono adecuado, saber escuchar de manera activa, ser empáticos, comprender el punto de vista ajeno y buscar la relación entre iguales como una forma de estar más cerca del entendimiento.

Un comportamiento deseable en línea con la asertividad se encuentra en el punto medio en el que ni nos achicamos por lo que hacen o dicen los demás, ni nos imponemos con agresividad verbal, o cualquier otra, para conseguir que se haga lo que queremos.

Una persona asertiva se hará valer con una forma de hablar bien fluida, sin el uso de muletillas o frases hechas que no dejan ver su voluntad personal. Una persona asertiva mantendrá su vista puesta en el interlocutor con interés, pero sin llegar a conformar una actitud desafiante.

La mirada dicen que lo dice todo. Pues la mirada de una persona asertiva es la de alguien que está cerca de los intereses y de los sentimientos del otro, es una mirada humana y comprensiva.

Una persona asertiva compondrá su discurso comunicativo con una variedad de mensajes, tanto negativos como positivos, sin ningún tipo de hostilidad, con facilidad para hablar de lo que son sus gustos y sus prioridades, con capacidad para hablar de lo que pueden ser discrepancias con un interés natural por argumentar para defender sus puntos de vista, pero también para entender los ajenos.

Una persona asertiva conoce de límites, conoce de sus derechos y está atenta a los de los demás. Sabe dónde encontrar la raya que delimita lo mío de lo de los otros.

Una persona asertiva tendrá una forma de conducirse racional con una gran capacidad para adaptarse a las circunstancias, sin perder la referencia de lo que son sus presupuestos y sus convicciones naturales. Una persona asertiva es un ser humano leal y consciente.

Un individuo que se guíe con asertividad tendrá un aceptable control emocional, una autoestima bien orientada que le impedirá, en cualquier caso, situarse por encima o por debajo de los demás.

La asertividad, bien llevada, desmarca a las personas hostiles, aclara cualquier tipo de equívocos que pudieran surgir en una relación personal, quiénes entran en contacto con personas que manejan la asertividad se sienten valorados y respetados aunque haya diferencias en los puntos de vista fundamentales.

Una persona asertiva es aquella que es buena, pero que no es tan tonta como para dejarse manejar fuera de los límites de su voluntad y de sus intereses.