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¿Encuentras fácil conversar con personas que acabas de conocer?, ¿o la simple idea de charlar con gente nueva de hace empezar a sudar?

Una de las razones más comunes por las que la gente tiene dificultades para conversar con alguien que no conocen es que se exigen demasiado a si mismo. Mucha gente piensa que en todos las circunstancias en que se encuentran con gente nueva tienen que decir algo interesante y brillante desde el primer momento. Creen que tienen que deslumbrar para impresionar a la otra persona. Averigua qué hace que dos extraños se conviertan en amigos.

Si no te sientes cómodo en conversaciones informales con gente que acabas de conocer puede resultarte más difícil hacer nuevos amigos. También te resultará más difícil encajar en tu trabajo.

Aquí tienes una importante lección para aprendes a entablar conversaciones con la gente. Insistirte a ti mismo en que puedes ser brillante y agudo en todas las conversaciones no te hará ganar nuevos amigos. Ni siquiera hará mejorar tu habilidad para conversar.

Cuando piensas que tienes que tienes que rendir perfectamente en todas tus conversaciones harás que tu actuación sea peor.

Te pondrás nervioso y torpe, y estarás demasiado concentrado en tu comportamiento. No estarás concentrado en conocer a la persona que acabas de encontrar.


La gente nueva que conoces no están buscando una conversación brillante. Lo que buscan es alguien con quien sentirse cómodo y entretenerse conversando. Pero la mayoría de ellos están buscando alguien que parezca ¡ interesado en ellos!

Para tener éxito charlando es más importante escuchar bien que ser un gran conversador.

Cuando estas empezando a charlar con una persona puedes usar el socorrido tema del tiempo o acontecimientos de tu entorno para romper el hielo.

Si quieres conocer mejor a esa persona pasa a temas ligeramente más personales. Haz unas pocas preguntas básicas y ofrece un poco de información de ti mismo, de tus gustos y de lo que no te gusta, o de tu opinión sobre asuntos intrascendentes. Fíjate en si la otra persona demuestra interés en cualquiera de los temas que vas mencionando, así podrás encontrar nuevos asuntos interesantes sobre los que ambos podáis hablar.

Incluso si esto parece un tanto difícil y embarazoso al principio, ten por costumbre presentarte a los demás en cuanto los conoces o poco después de haber empezado a conversar, si no puedes pasar una tarde entera hablando con alguien sin tan siquiera saber su nombre.

Las personas seguras de si mismas se presentan a sus interlocutores en cuanto comienzan una conversación. La personas tímidas tienden a presentarse mucho más tarde o a no hacerlo en absoluto, a menudo esperan a que alguien se lo pregunte, pero raramente lo dicen por propia iniciativa y tampoco suelen preguntar el de los demás.

A veces es más fácil preguntar primero el nombre del otro que decir el tuyo. Si practicas suficientemente este nuevo comportamiento se convertirá en algo espontáneo. Con la práctica suficiente no te intimidará nunca más el tener una actitud más activa.

Lo más importante es desarrollar el hábito de comenzar conversaciones sencillas con el mayor número de gente. Busca intereses en común.

Si quieres tener más éxito social toma la iniciativa de presentarte a la gente que conoces y deja que la conversación fluya con naturalidad. No te cierres en ti mismo ni dejes que los otros tengan que hacer el primer movimiento. Si te has estado encerrando en ti mismo esperando a que los otros hagan todo el trabajo en la relación estas eludiendo tu responsabilidad para lograr que la relación evolucione.

Muestra interés en la otra persona. Sonríe, escucha. Mira a la persona con la que estas hablando.

Cada vez que conozcas a una persona nueva no te esfuerces en una conversación genial o un comienzo perfecto. Simplemente empieza y sigue charlando. Practica en conversaciones con muchas personas desconocidas. Cada vez lo harás mejor.

No pienses que has fallado si cada encuentro no se convierte en una gran amistad. Después de todo lo cierto es que la mayoría de las conversaciones entre personas que no se conocen no suelen llegar a ninguna parte. Esa es la realidad. Lleva tiempo y esfuerzo convertir un encuentro casual en una amistad.

Recuerda que todos los otros amigos que tienes ya eran extraños en algún momento de tu vida. Hasta que empezaste a charlar y encontraste que teníais algo en común.

Aprender a conversar con la gente que no conoces bien puede ser el primer paso para hacer nuevos amigos.