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Alguien te ha hecho algo malo y estás enfadado; pero no sólo estás furioso sino que estás buscando la manera de tomar represalias y vengarte.

Los países hacen lo mismo, pero a gran escala. Los israelíes atacan a los palestinos como respuesta a un ataque palestino anterior, que, a su vez, era una venganza por un ataque israelí, que tomaba represalias por una ofensiva palestina. Y de esa manera funciona.

Ese deseo de querer quedar por encima del otro es hoy dia, desafortunadamente, bastante común. Quizás hayas tenido alguna vez una larga disputa con alguien por algún motivo. Si fue así, ¿quién ganó?, no quien aguantó más sino ¿quién se benefició al final de tal disputa?.

Nadie sale ganando, si entendemos el ganar como algo que provoque alegría, paz, calma, o algún sentimiento emotivo. En una competición de dar y recibir, lo más que podemos experimentar es un toque de autosatisfacción, pero nada que tenga que ver con la alegría. Toda emoción positiva requiere perdón.


Pero, ¿qué significa perdonar?. Solemos tener la idea de que el perdón es un acto generoso que consiste en perdonar a alguien que te ha hecho algo malo. En este sentido, el perdón está absolutamente relacionado con otra persona. Por ejemplo, “te perdono por todas las cosas desagradables que me dijiste ayer”. El que perdona se siente entonces orgulloso de haber concedido el perdón al pecador. Con frecuencia sólo perdonamos cuando el pecador se ha disculpado adecuadamente. A menudo perdonamos esperando una disculpa.

Sin embargo, otro significado de perdonar es dejar atrás el resentimiento y las ganas de venganza. En este sentido, el perdón no tiene que ver con la otra persona, sino con nosotros mismos. Cuando te das cuenta de que te sientes mejor cuando dejas atrás el rencor y la ira, cobra sentido el hecho de que el perdón es algo que recibimos, no que concedemos. ¿Qué mejor regalo que sentir esa paz, calma y serenidad?. No podemos sentir paz e ira al mismo tiempo, de igual manera que no podemos sentir serenidad y tener intenciones de venganza.

Esta definición de perdón da sentido a la expresión “poner la mejilla”. No se trata de una aceptación pasiva de la maldad, sino una intención de pasar página. Cuando dejamos atrás el resentimiento y el rencor, sacamos de nosotros toda la energía negativa. Si perdonamos olvidando el rencor y el resentimiento, sacamos nuestra energía del hecho pasado, descartando una voluntad de venganza o represalia.

El perdón es algo más que un acto de caridad, es un regalo para los demás, un regalo de paz, calma y serenidad. Perdonar y olvidar nos permite desempeñar actividades potencialmente satisfactorias con la posibilidad de la alegría.