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Las personas que tienen mermada su autoestima, raramente disfrutan al máximo de la vida. Se distancian voluntariamente de los demás y niegan cualquier tipo de amor y apoyo, a la vez que lo buscan desmesuradamente. Tampoco se dan cuentan de cuáles son realmente sus habilidades porque no se valoran, por lo que acaban sobrepasados por las circunstancias y las injusticias de la vida. Estas personas son tremendamente débiles que, en muchas ocasiones, acaban envueltas en el alcohol o las drogas.

Las personas con baja autoestima no se sienten cómodas con el éxito, piensan que no lo merecen y no saben cómo disfrutarlo. Al mismo tiempo, no dudan en culparse si hay algo que va mal. Experimentan un placer sadomasoquista al esperar que las cosas vayan mal. Esto es uno de los principales síntomas de una autoestima baja y debe ser tratado cuanto antes.

Tienen la tendencia de machacarse continuamente. Se repiten y autoconvencen sin cesar de que no son lo suficientemente buenos y que están abocados al fracaso. Y no sólo se conforman en hundirse ellos solos en esta negatividad si no que la reparten entre la gente que los rodea y se arriman a gente que tiene los mismos problemas que ellos, lo que hace que en vez de remontar, se hundan mutuamente.

Otra señal de baja autoestima es una gran insatisfacción. Hay gente que pasa todo su tiempo quejándose, no ve nada positivo, ni en ellos mismos ni en la gente que los rodea. Su cinismo se lleva la poca autoestima y autoconfianza que podrían tener. Por el contario, la gente que valora sus habilidades, disfruta de una autoestima alta.

Viven anclados en el pasado y se preocupan por el futuro. No disfrutan el tiempo presente aunque está lleno de éxito. El resultado es una imposibilidad para disfrutar la vida, lo que los hace infelices. Esto se convierte en un círculo vicioso que se va alimentando y que impide a esta gente avanzar.

Nunca están relajados. Siempre buscan motivos para complicarse la vida. Al mismo tiempo, buscan distintas actividades y la razón de esto es la falta de autoconfianza. Pasan de una crisis a otra. Algunos piensan que el hacer cosas extremas les dará placer, es la razón por la que se lanzan al alcohol, las drogas o el sexo. Pero este placer es momentáneo pero no conseguirán nada a largo plazo.

En la relación con los demás también afecta. Son incapaces de establecer relaciones. No se sienten agusto en la intimidad y crean barreras para impedir que la gente se acerque a ellos. Intentan evitar por todos los medios que la gente los conozca y averigüe sus pensamientos.

Una autoestima baja tiene solución, pero hay que querer recibir ayuda. No sólo será algo beneficioso para tu relación con los demás, si no que también será bueno para tí y tu forma de vivir tu vida.