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Está en los oídos

Si tu único pensamiento durante una entrevista es contestar preguntas estás olvidándote de lo más importante. También estás dejando pasar una oprtunidad valiosísima de conseguir información interesante. La capacidad que tiene un candidato de escuchar es una de las habilidades que más se tiene en cuenta. Cuando hacen una entrevista de trabajo, la mayoría de las personas están sólo pendientes de cómo contestar las preguntas y olvidan que ellos están allí para averiguar el funcionamiento de la empresa y de en qué consistirá su trabajo. Olvidan escuchar, observar y leer entre líneas.

Preparado a contestar preguntas

La primera candidata, Rita, Estaba sentada respondiendo a las preguntas y esperando su turno. Cuando se le preguntó si tenía alguna pregunta, su lista estaba a mano.

Parece como si la actuación de Rita fuese perfecta, pero no lo fue tanto. Olvidó escuchar. Si hubiese estado escuchando, hubiese advertido el énfasis que se puso en el concepto de retención. Hubo al menos tres preguntas relacionadas con sus planes de futuro, cuánto tiempo pensaba pasar en la empresa y por qué paso sólo dos años en su antiguo trabajo. Si hubiese escuchado, hubiese comprendido la importancia de esas preguntas.

«He advertido ciertos conceptos de continuidad en sus preguntas. ¿Cuál es el porcentaje de abandono en este departamento?»

Si hubiese hecho esa pregunta hubiese averiguado que, de hecho, el porcentaje es muy alto y que eso supone un gran problema para la empresa. Si hubiese escuchado, posiblemente, su siguiente prgunta hubiera sido si había alguna razón especial por la que los trabajadores abandonaban la empresa. Puede que no hubiese obtenido una respuesta directa, pero hubiese sido capaz de sacar sus propias conclusiones y las reacciones del entrevistador ante ese tipo de preguntas. Observar es otro método de escuchar y conseguir información.

Sé intuitivo

Otro candidato, Juan, estuvo atento a las preguntas que el entrevistador le dirigía y, advirtió que la mayoría trataban de largas hora y estrés.

Preguntó al entrevistador si sería capaz de valorar el índice de estrés y presión del departamento del uno al diez y si era algo normal o sólo se daba en los momentos de exceso de trabajo.

Juan ya había trabajado en una empresa que lo había explotado y no tenía la más mínima intención de volver a hacerlo. Juan comprendió que estas preguntas desconcertaban a los entrevistadores y decidió seguir esa táctica y leer entre líneas. Gracias a esto consiguió reunir información que le permitió tomar la decisión.

Recompensa de escuchar

Si sólo te preocupas de las respuestas que estás dando y que vas a dar, estás dejando pasar la oportunidad de recopilar información acerca de la situación a la que puedes enfrentarte si entras en la empresa, las competencias de tu nuevo empleo, etc. La recompensa de atender a lo que se te dice se verá recompensada, ya que el entrevistador se dará cuenta de que has escuchado tanto lo que se ha dicho como lo que no se ha dicho.

Pon en práctica tus habilidades de escucha y aprende a leer entre líneas. Te sorprenderás de lo que puedes llegar a oir.