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Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere.., ése es un método de cuento para saber si somos o no somos amados. Deshojar una margarita. Hágalo para hacer sus pronósticos, pero tenga la seguridad que la flor no le dará más resultados que los que dan las coincidencias y las casualidades.

Para saber si alguien le ama o no le ama, sólo tiene que guiarse por sus propias consideraciones, por sus dotes de observación. Su sentido común es la margarita que debe deshojar. ¿Cómo? A éso vamos, a explicarle cómo podemos constatar que el amor ha surgido en otra persona hacia nosotros. Que nos quieren.

Una persona en la que ha brotado el amor hacia nosotros, le parecerán dulces y hasta encantadoras algunas de nuestras rarezas más raras. Comportamientos que si fueramos a observarlos en su contexto real y en otras personas, nos provocarían extrañeza o hasta rechazo.

Las coincidencias son parte del juego del amor. Un mecanismo psicológico transforma la forma de enfrentar la realidad de quien ama dejarse arrastrar a descubrir coincidencias de gustos y comportamientos que, si no son absolutamente convergentes, lo serán en la emotividad de quien está enamorado. A éso lo llamamos química.Y es un estado de la materia amorosa, si nos permite ser irónicos.

Otro síntoma del amor es que él o ella, ha dejado de ver al resto de hombres y mujeres de alrededor como atractivos. Si ha surgido el amor y hay atracción, las personas acaban convirtiéndose en figurantes de los lugares que frecuenta la persona amada. No existen. La focalización se dirige hacia la persona a la que se ama.

En quien haya prendido el amor, perderá el tiempo para ganarlo. ¿Cómo es éso? Le descubrirá con su comportamiento que ha dejado de tener prisas, verá que se siente cómodo o cómoda a su lado. Para esa persona, para él o para ella, el amor le ha detenido el tiempo, y éso se nota, lo tiene que ver, salta a la vista.

Es más, el amor hará que esa persona reestructure su vida, sus prioridades, para acomodarle en sus rutinas. Y desde luego, que si ha triunfado el amor, usted pasará a ser la prioridad alrededor de la que girarán todas o casi todas las de su mundo. Eso también se ve.

Se ve en las casualidades de los encuentros, en las llamadas de teléfono, en una presencia que quiere ser constante, alzada por los deseos de quien siente el amor hacia usted. Usted pasa a ser único o única y quien le ama pasa a empezar a trazar planes de futuro en el que usted siempre estás en todas las combinaciones.

Y una prueba que tal vez nunca falle para saber si le aman, la cara de incredulidad que se le pone a quien está enamorado o enamorada cuando se le pregunta por una o un ex. Su cara será un poema, de extrañeza. Simplemente, un sentimiento ha sepultado a cualquier otra incomodidad emocional anterior. Éso, también se nota.