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OSLO, 1 (EUROPA PRESS)
Noruega se convirtió hoy en el segundo país del mundo, después de Irlanda, en imponer una prohibición total de fumar en lugares públicos, incluyendo bares, restaurantes y discotecas.
Un día después de la jornada mundial antitabaco, los dueños de establecimientos públicos en Noruega se exponen a multas de 1.500 coronas noruegas (unos 200 euros) en caso de constatarse una infracción, y al cierre de su local para los casos más graves.
La ley busca, oficialmente, proteger a los empleados de bares, restaurantes y discotecas, última categoría profesional expuesta al humo del cigarrillo en su lugar de trabajo, contra los riesgos del tabaquismo pasivo.
En la práctica, la normativa también busca que muchos fumadores abandonden el vicio o piensen en hacerlo. Para el ministro noruego de Salud, Dagfinn Hoeybraaten, «esta ley no fue concebida para hacer retroceder el tabaquismo, pero, por supuesto, ése es un efecto secundario positivo».
Desde que se votó la ley en mayo de 2003, unas 100.000 personas dejaron de fumar, haciendo caer el porcentaje de fumadores regulares en Noruega del 29 por ciento en 2002 a cerca del 26 por ciento el año pasado. Las temperaturas, que se sitúan a veces en torno a -20°C durante el invierno en Oslo, deberían ser un argumento de peso para renunciar al tabaco, más aún si se tiene en cuenta que a casi 8 euros el paquete, el costo de los cigarrillos en Noruega es uno de los más altos de Europa.