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Los países de la OCDE aumentaron su gasto sanitario hasta el 8,5% del PIB, mientras en España representa el 7,6%
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
El gasto sanitario representa un 7,6 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en España, casi un punto menos que la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), situada en el 8,5 por ciento, según los últimos datos de este organismo internacional, dados a conocer hoy. No obstante, los españoles se mantienen por encima de la media en lo que se refiere al gasto farmacéutico.
Los datos, referidos al periodo 1997-2002 y a los que tuvo acceso Europa Press, revelan también que el gasto sanitario en España ha mantenido un ritmo de crecimiento muy inferior al de la media de la OCDE y la Unión Europea. Así, mientras que el aumento del gasto sanitario general ha sido del 4,3 por ciento anual en la OCDE, y del 4 por ciento en la Unión Europea, en España quedó limitado al 2,6 por ciento anual.
En lo que se refiere al gasto público destinado a la sanidad, frente a incrementos anuales del 4,5 y del 4,1 por ciento en la OCDE y la Unión Europea, España registra una tasa de aumento anual de sólo un 2,4 por ciento.
En consecuencia, en 2002 España presentaba un gasto sanitario per cápita de 1.646 dólares frente a una media de 2.144 dólares en el ámbito de la OCDE, siendo Estados Unidos, a gran distancia, el país con mayor inversión sanitaria per cápita, con 5.267 dólares.
En cuanto al gasto farmacéutico, los datos de la OCDE ponen de relieve un desembolso total (incluyendo el gasto público y el privado) de 354 dólares por habitante, frente a una media global de 276. De este modo, España mantiene una factura farmacéutica per cápita superior a la de países como Suecia (329), Finlandia (309), o Dinamarca (239).
El informe de la OCDE, al que tuvo acceso Europa Press, también analiza las diferencias entre los países en cuanto al número de médicos y enfermeros. Desde este punto de vista, España se mantiene justo en la media en cuanto a número de facultativos, con 2,9 por cada 1.000 habitantes; siendo el número de enfermeros de 7,1, una tasa algo inferior a la de 8,1 donde se sitúa la media.
Desde una óptica general, la OCDE destaca que el gasto sanitario ha experimentado un incremento de casi un punto desde 1997, cuando era del 7,8 del PIB, hasta 2002, cuando alcanzó el 8,5 por ciento. Este comportamiento del gasto contrasta con el registrado en el periodo anterior (1992-1997), cuando se mantuvo estable.
GASTO EN FARMACIA
Este aumento del gasto se debe, en parte, “a una política intencionada” en varios países como el Reino Unido y Canadá, que han rectificado una política restrictiva mantenida en los años 90 y que ha terminado por hacer mella en sus sistemas sanitarios, según explica el organismo internacional.
No obstante, “los rápidos avances tecnológicos, el envejecimiento de la población y el aumento de las expectativas de los ciudadanos han tenido una amplia repercusión en el crecimiento del gasto sanitario, que ha sido particularmente acusado en materia farmacéutica”.
En concreto, de 1992 a 2002 el gasto farmacéutico en la OCDE creció 1,3 veces más deprisa que el gasto sanitario total, llegando a representar entre el 9 y el 37 por ciento del mismo según el país de que se trate.
La OCDE también aborda los principales problemas de salud que afectan a los ciudadanos de sus 30 países miembros, destaca en este sentido que el número de personas con sobrepeso y obesidad se ha incrementado en todos los países en las últimas dos décadas debido a los hábitos alimentarios y la falta de ejercicio.
De hecho, en numerosos países de la OCDE más del 50 por ciento de los adultos están clasificados como personas obesas o con sobrepeso, cuando la obesidad es factor de riesgo conocido de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el asma, la artritis o varias patologías cardiovasculares.