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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 12 (EUROPA PRESS)
La Consellería de Medio Ambiente decretó el cierre de un criadero de perros de caza en Coristanco (A Coruña) por maltratar a los animales y sancionó a su propietario por tener las instalaciones sin autorización y los canes «en unas condiciones higiénico-sanitarias lamentables y sin los preceptivos cuadernos de vacunaciones y tratamientos».
El departamento autonómico informó hoy, en un comunicado, que también se resolvió la imposición de una sanción de 3.600 euros al propietario del criadero, en una granja conocida como «Rego dos Gatos», y la prohibición de la venta de animales por carecer el propietario del registro reglamentario del establecimiento.
El expediente sancinador resuelve que los perros que se encontraban en el criadero vivían en unas condiciones «pésimas» tanto desde el punto de vista higiénico-sanitario como físico. Además, recoge que había «demasiados animales», concretamente 40, para un espacio tan pequeño, de 24 metros cuadrados.
El informe añade que había una «enorme cantidad de materia fisiolígica líquida y sólida», lo que «demuestra» la falta de limpieza en la que se encontraban los perros. Además, constata que todos presentaban «muy mal estado físico» y que uno de ellos estaba «atado permanentemente» y con una cuerda «tan pequeña que casi no podía ni moverse».
Al margen de los daños y sufrimientos de los animales, el expediente sancionador castiga también «el enorme riesgo que suponían las instalaciones del criadero para la salud pública de las personas que habitan en su contorno», ya que se trata de una instalación sin permisos y «sin los mínimos controles zoosanitarios». Este riesgo se veía agravado además por el hecho de que el propietario comercializaba con los perros que criaba en tan «pésimas condiciones».
INFRACCIONES GRAVES
La Consellería de Medio Ambiente resolvió aplicar al propietario del criadero de perros la máxima sanción posible dentro de las multas graves, de 3.000 euros, para incrementarla en 600 euros más al tener en cuenta la «transcendencia social y sanitaria» y el «perjuicio» causado por la infraccción y también la importancia de los daños causados a los aninales.
El departamento autonómico informó que la sanción económica a la que debe hacer frente este vecino de Carballo aún podrá verse incrementada, ya que ahora el ayuntamiento puede imponerle otras multas correspondientes a varias infracciones leves, cuya aplicación es de competencia municipal.