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Los ingresos en urgencias por gastroenteritis o salmonella se multiplican por cuatro durante esta época del año
A CORUÑA, 18 (EUROPA PRESS)
La llegada del verano y el aumento de las temperaturas provocan que ciertos alimentos se conviertan en un factor de riesgo en potencia por la posibilidad de provocar una intoxicación, no sólo por una deficiente conservación en frío, sino también por los cambios en los hábitos alimentarios durante el verano.
El jefe de Servicio del Aparato Digestivo del Hospital Juan Canalejo de A Coruña, y presidente de la Fundación Española de Patologías Digestivas, José Luís Vázquez Iglesias, manifestó que hay que tener un «especial cuidado» fundamentalmente con aquellos «productos que permanecen tiempo desde que son elaborados, sin buenas condiciones de conservación, y aquellos que se comen crudos».
En concreto, el doctor Vázquez explicó a Europa Press Televisión que los alimentos que entrañan un mayor riesgo de intoxicación son «las salsas que lleven huevo, especialmente la mayonesa, los mariscos que se comen crudos o poco cocinados, y los helados artesanales».
Con respecto a estos últimos, el doctor Vázquez señaló que sólo los «de marca» ofrecen un garantía total de salubridad, ya que los artesanos suelen elaborarse con huevo y no siempre se conservan en las condiciones óptimas de frío.
SÓLO AGUA EMBOTELLADA
Asimismo, el jefe de Servicio del Aparato Digestivo del Juan Canalejo apuntó que es recomendable consumir únicamente agua embotellada para evitar riesgos de intoxicación.
El doctor gallego explicó que en ocasiones, se comete el error de pensar que en lugares de excursión o senderismo el agua de montaña es potable por el entorno natural por la que corre, un riesgo que se puede evitar recurriendo a «remedios caseros».
Estos remedios serían perfectamente aplicables en casos en los que se duda sobre la salubridad del agua. Tal y como explicó el doctor Vázquez, «una gota de lejía por litro de agua» o llevarla a ebullición durante cinco minutos, sería suficiente para esterilizar el agua y así no sólo poder utilizarla para lavar fruta o verdura, sino también para beberla.
LA MÁS PELIGROSA, LA ENSALADILLA
El verano es una época vacacional caracterizada por continuos desplazamientos que en muchas ocasiones fuerzan al veraneante a realizar sus comidas en diferentes sitios, en establecimientos a pie de playa o en la montaña, que en ocasiones no guardan las medidas higiénicas y de conservación de alimentos idóneas.
Para el doctor Vázquez Iglesias, es «la ensaladilla» el plato que entraña mayor riesgo de contagio de salmonella ya que son este tipo de «tapas» las que suelen «conservarse en el mostrador, e ir de aquí para allá», descuidando así su necesaria conservación en frío y aumentando el riesgo de contagio.
«El producto más peligroso del verano es la ensaladilla. Si pasa tiempo desde el momento de su elaboración hasta el consumo, pueden ser muchas las personas contagiadas con una sola fuente de ensaladilla. Casi nunca me fío, porque suelen conservarlas encima de la barra», aseguró el especialista.
DOLOR, FIEBRE ALTA Y VÓMITOS
La gastroenteritis es la «intoxicación alimenticia más habitual», y la patología digestiva que provoca mayor número de ingresos en urgencias junto a la salmonella.
Según explicó el doctor, los «síntomas más comunes son dolores abdominales en forma de retortijón, diarrea, náuseas o vómitos». No obstante, en estos casos será suficiente «suspender la alimentación» y recurrir a «sueros fisiológicos» para recuperarse.
En caso de que se padezca «mucho dolor, fiebre alta y vómitos», el doctor Vázquez recomienda acudir al médico de cabecera, algo que conlleva obligatoriedad en caso de que los que sufran dichas dolencias sean «niños, ancianos, o enfermos crónicos».