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BRUSELAS, 22 (EUROPA PRESS)
La Unión Europea (UE) prepara un plan para frenar el descenso de la lactancia materna, cuyos índices en los Veinticinco «son más bajos de lo recomendable» desde el punto de vista de la salud infantil, según se desprende de un informe realizado por un grupo de expertos de 28 países europeos.
A la luz de estos datos, la presidencia irlandesa de la UE ha presentado un «Anteproyecto para una acción sobre la lactancia materna» que pretende mejorar las estructuras que favorecen esta práctica a través de campañas de comunicación, educación y la formación de los profesionales en el área.
Este plan tendrá una segunda fase, al ser presentado a la Comisión Europea a finales de septiembre de 2004, cuando la institución comunitaria decidirá si realiza una comunicación basada en este documento que «supone la primera contribución a nivel europeo que incide en la importancia de la lactancia para una buena salud en Europa y que prueba los esfuerzos de los países europeos por trabajar juntos para mejorar la salud de todos», según declaró recientemente el ministro irlandés de Sanidad, Michael Martin.
Los científicos europeos muestran en sus análisis que el crecimiento más lento y estable de los bebés alimentados con leche materna tiene efectos positivos en la presión sanguínea, la obesidad y los niveles de colesterol, además de reducir en un 25 por ciento el riesgo de padecer enfermedades del corazón.
Este efecto saludable de la lactancia también presenta repercusiones económicas. «Apoyar la lactancia es una de las cosas más provechosas en las que un país puede invertir», señalan los expertos, ya que prolongar el periodo de lactancia para los bebés puede reducir de manera significativa los costes en salud no sólo para las familias, sino también para los sistemas de sanidad.
Concretamente, a la redacción de este anteproyecto han contribuido expertos de 28 países (los 25 Estados miembros, los dos países candidatos Bulgaria y Rumania, Suiza y Noruega) que se han encargado de analizar los planes de promoción de la lactancia en cada país y de proponer medidas efectivas para mejorarlos, sobre todo, en lo que respecta a los servicios de salud y la formación de los trabajadores sanitarios.
La elaboración del proyecto, financiado por la Unión Europea, es el fruto de 18 meses de trabajos que han sido coordinados por el epidemiólogo italiano del Instituto de Pediatría «Burlo Garofolo» en Trieste, Adriano Cattaneo. Esta campaña se enmarca dentro del compromiso de la Dirección de Protección del Consumidor y de Sanidad de la Comisión Europea por apoyar iniciativas nacionales, regionales y locales puestas en marcha con el propósito de incrementar el recurso a la lactancia y su prolongación en Europa.
Los autores del proyecto provienen de diferentes áreas tales como medicina, nutrición, salud pública, enfermería, consulta de lactancia y grupos voluntarios con responsabilidades en la política, la planificación, la educación y la puesta a disposición de servicios de salud para la infancia y la maternidad de los 28 países participantes.
Todos ellos sostienen que la aplicación de las medidas recogidas en el proyecto permitirán «hacer a los padres más seguros y satisfechos con su experiencia de lactancia» y contribuirá a «crear más trabajadores de salud y actores políticos con la experiencia adecuada para llevar a cabo un apoyo efectivo».