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Sólo la mitad está dispuesta sin embargo a pagar más por productos inocuos
BRUSELAS, 23 (EUROPA PRESS)
El 79 por ciento de los españoles se confiesa preocupado por los niveles de contaminación química de su cuerpo, según una encuesta presentada hoy por la organización de conservación del medioambiente WWF/Adena. No obstante, solamente algo más de la mitad dice estar dispuesto a pagar más por que los productos que utilizan en su vida diaria sean inocuos.
Los datos, publicados en la apertura de la Conferencia sobre Salud y Medioambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebrada en Budapest, se han obtenido de entrevistas realizadas a un total de 6.082 ciudadanos europeos de los seis países más poblados de la UE: Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, España y Polonia.
España, con un 79 por ciento, se sitúa, sin embargo, entre los países europeos donde la inquietud sobre el elevado nivel de productos químicos en el cuerpo humano es menor. Así, los franceses constituyen la opinión pública más preocupada por el asunto, con un 91 por ciento, y en el otro extremo, y a muy poca distancia de España, se encuentra Reino Unido, donde este problema preocupa al 78 por ciento de sus ciudadanos.
En concreto, el 30 por ciento de los encuestados se confiesa «muy preocupado», mientras que el 44 por ciento se siente sólo «algo preocupado». En el caso de España, los niveles de preocupación también varían con respecto a la zona geográfica, así los habitantes de la zona Norte son menos conscientes del problema que los ciudadanos del resto de las regiones.
WWF critica que esta inquietud ciudadana por la contaminación provocada por el uso de componentes tóxicos en la industria no se corresponde con los esfuerzos de las autoridades. Así, según el director de la campaña de WWF, Karl Wagner, «los políticos que debaten la ley sobre los productos químicos no pueden lavarse las manos con la existencia de este nivel de preocupación». A su juicio, «ya es hora de que el debate refleje el interés del público y no sólo la de los grupos de presión de la industria».
Asimismo, la encuesta revela que el 69 por ciento de los europeos estaría incluso dispuesto a pagar un euro más al año por los productos de limpieza doméstica si la industria química se compromete a identificar los componentes químicos y a dejar de utilizar los más dañinos. En el caso de los españoles, el porcentaje se reduce al 55 por ciento.
La Comisión Europea calcula que la puesta en marcha de la iniciativa REACH, destinada a controlar el uso de sustancias químicas por parte de la industria, tendrá un coste de un euro por cada residente europeo durante once años. Según Wagner, «la industria química no tiene razones para quejarse por los costes de REACH ahora que el consumidor está dispuesto a pagar el precio».
En opinión de esta organización ecologista, la opinión pública favorable a pagar más por una mejor salud y los cálculos de la Comisión dejan sin argumentos a la industria química contraria a la nueva directiva REACH aduciendo que encarecerá los productos.