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MADRID, 24 (EUROPA PRESS)
El número de afectados en España por tuberculosis es, en proporción a la población, el segundo mayor de la Unión Europea, después de Portugal. En la actualidad se está registrando una media de 30 casos anuales por cada 100.000 habitantes, cuando la tasa media de infectados en la UE es de casi la mitad.
Anualmente se registran en nuestro país alrededor de 10.000 casos nuevos de tuberculosis, cifra muy elevada para un país desarrollado, según los datos expuestos en el XXXVII Congreso Nacional que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha celebrado en Madrid, donde se ha abordado el problema específico que representa la creciente resistencia del bacilo a ser combatido con los medicamentos al uso.
Por lo que se refiere a todo el mundo, el doctor M. A. Espinal, que dirige el programa de la OMS contra la tuberculosis desde la sede de este organismo en Ginebra, ha señalado que hay «no menos de 20 millones de afectados y más de 1.800 millones de personas» que han entrado en contacto con el bacilo causante de la enfermedad.
En cuanto a nuestro país, las principales causas del alto número de nuevos casos tiene que ver con la imunosupresión que provoca el sida y el consumo de drogas, así como con la creciente inmigración procedente de áreas del planeta con deficientes condiciones de salud.
A la hora de buscar responsabilidades, los expertos, como es el caso del doctor José Antonio Caminero Luna, ex responsable del área de tuberculosis de la SEPAR, apuntan también a las dificultades que hay para llevar a cabo un tratamiento sistematizado de los enfermos. «La garantía de su curación exige seis meses ininterrumpidos de terapia, por lo que si no se cumple estos pacientes siguen estando enfermos y, lo que es peor, creando resistencias y contagiando su mal a otras personas», afirma el neumólogo.
De hecho, una de las preocupaciones centrales de los neumólogos es que, en efecto, el alto número de abandonos de la terapia está dando lugar a que el bacilo responsable del mal se está volviendo cada vez menos vulnerable a la eficacia de los fármacos. «Y con ser eso grave, aún es peor si pensamos que la persona en se da esa situación propaga la resistencia a los fármacos a otras, estableciéndose de este modo una cadena de contagio sumamente peligrosa», advierte el doctor Caminero, quien trabaja actualmente en el servicio de neumología del hospital Doctor Negrín, de Las Palmas de Gran Canaria.
REGISTRO NACIONAL
La SEPAR considera asimismo poco justificable que España carezca de un registro nacional que permita cuantificar el número exacto de casos de tuberculosis, lo que impide a nuestro país ofrecer datos cuantificables y por tanto transmisibles a la OMS.
Según datos de esta sociedad científica, el nivel de declaración del Centro Epidemiológico Nacional es del 50 por ciento, principalmente por la ausencia de una Unidad Central de Control.
En opinión del doctor José Luis Gallardo, neumólogo del Hospital de Guadalajara, la creación de esta unidad central no iría en menoscabo de las competencias de los distintos gobiernos autonómicos y permitiría tener unos objetivos «generales y claros» frente a una enfermedad cuya prevalencia actual «nos sitúa al nivel de las naciones en desarrollo».