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BILBAO, 26 (EUROPA PRESS)
El grupo parlamentario del PSE-EE ha presentado una proposición no de ley en la Cámara vasca en la que insta a los gobiernos central y vasco a impulsar las investigaciones sobre las posibles utilidades terapéuticas del cannabis y poner en marcha las medidas necesarias para que se pueda de dispensar esta sustancia en las farmacias bajo control médico.
El PSE considera necesario garantizar que los pacientes que utilizan el cannabis para aliviar diferentes síntomas lo hagan «con las máximas garantías», por lo que pide al Parlamento Vasco que inste al Ministerio de Sanidad, a la Agencia Española del Medicamento y a la Dirección General de Farmacia a arbitrar las fórmulas que permitan la administración legal de cannabis para uso terapéutico.
De la misma manera, apuesta porque la Consejería de Sanidad del Gobierno Vasco, una vez fijadas estas fórmulas, ponga en marcha, en colaboración con los farmacéuticos de la Comunidad Autónoma del País Vasco, un plan de dispensación bajo control médico de cannabis en las farmacias, que permita «una buena dosificación y un correcto seguimiento de su uso y favorezca su uso racional».
En la propuesta, a la que tuvo acceso Europa Press, la parlamentaria Coral Rodríguez Fouz recordó que la Generalitat de Cataluña ha anunciado recientemente su intención de impulsar, en colaboración con los farmacéuticos catalanes, un plan piloto de dispensación de cannabis en las farmacias.
La decisión estuvo precedida por la elaboración, por parte de los farmacéuticos barceloneses, de un prospecto del cannabis para uso terapéutico en el que incluyen la descripción química, las indicaciones y contraindicaciones, así como información sobre dosificación, interacciones y efectos secundarios.
USO INADECUADO
Asimismo, la parlamentaria socialista destaca que un estudio realizado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona evidencia que el 57 por ciento de las personas que consumen cannabis para combatir el dolor en casos de fibromialgia o para aliviar las náuseas que provoca la quimioterapia en casos de cáncer lo consumen de forma inadecuada.
Así, sañala, ante la evidencia de que, a pesar de la prohibición legal, un «importante» número de enfermos consume esta sustancia con fines terapéuticos, los profesionales «se han sentido obligados a ofrecer información para un uso responsable» a la espera de que «las autoridades sanitarias asuman que la mejor manera de eliminar riesgos y controlar tanto la calidad de la planta como la actuación de los pacientes es ubicándola en los circuitos sanitarios legalmente establecidos y bajo control médico y farmacéutico».
Asimismo, el PSE recuerda que recientemente el Grupo de Estudios sobre Cannabis del Ministerio del Interior ha presentado un informe en el que pone de manifiesto la existencia de «prejuicios» que han limitado la investigación de la utilidad terapéutica de estos «fármacos».
En este sentido, indica que «no cabe seguir utilizando el debate y las divergencias sobre el tratamiento que se ha de dar al consumo recreativo de esta planta para frenar o impedir su utilización terapéutica y la investigación sobre sus posibles utilidades en ese ámbito». Así, subraya que, desde el Colegio de Médicos de Barcelona, se ha señalado que está demostrado que el cannabis es «eficaz para muchos enfermos».
Por todo ello, Coral Rodríguez insiste en que «ni los problemas asociados al uso lúdico y recreativo del cannabis ni la polémica sobre la legalidad o ilegalidad de esos usos deben impedir el debate sereno sobre su utilidad terapéutica ni, mucho menos, frenar la adopción responsable de todas aquellas medidas que persigan mejorar la calidad de vida de los pacientes y favorecer un uso racional de los medicamentos».